martes, 28 de octubre de 2008
El Salvador y Honduras tienen las canastas básicas más caras en Centramérica
COLATINOLa canasta básica salvadoreña es la segunda más cara en Centroamérica, según lo revela un reciente estudio de la Defensoría de Consumidor (DC), realizado en la última semana de septiembre.El estudio de la DC revela que la canasta básica alimentaria de El Salvador tiene un precio $171.85, casi diez dólares menos que la de Honduras ($181.97), país con la más cara en toda la región.Debajo de El Salvador se encuentra Nicaragua y Panamá, con un valor de $156.72 y $141.60, respectivamente.Los productos más caros en el país son el frijol, harina de trigo, pastas, leche líquida, carne de res, carne de cerdo y la pasta de tomate.Sin embargo, El Salvador tiene los precios más baratos del café, la margarina y la gaseosa, artículos que no son de primera necesidad como los cereales, el aceite, la leche, entre otros.El sondeo de la DC se realizó en once súpermercados del país y la entidad estatal concluyó que resulta hasta un 17% más barato comprar los productos de la canasta básica en los mercados.Ejemplo de ello es la fruta. Si una persona desea comprar una libra de manzanas, uvas, melocotones, entre otros, en el súpermercado cuesta hasta un 44% más que en el mercado.Igual pasa con los huevos y la carne, un ciudadano o ciudadana se ahorra hasta un 17%, si compra esos productos en el mercado que en el supermercado.La canasta básica alimentaria urbana tenía un precio de $136.05, en septiembre de 2005, tres años después, esta cuesta $177.67.El área rural tuvo un comportamiento similar. Hace tres años la canasta básica valía $98.30, ahora esta cuesta $133.06, precios elevados si toma en cuenta que el salario mínimo oscila en los $190.00.El diez de octubre el Centro para la Defensa del Consumidor informó que la canasta básica alimentaria del país tuvo un incremento de 21%.La presidente de la DC, Evelyn Jacir de Lovo, recoemndó que tanto las alcaldías como el gobierno central deben de incentivar a la población a comprar más en los mercados, y que la policía brinde la seguridad pertinente en esos lugares para que exista un clima de tranquilidad.Otra recomendación que De Lovo hizo fue la necesidad de facilitar la importación de productos, complementándolo con la producción nacional para que se registren mejores precios en los productos.El estudio de la DC será presentado al Ministerio de Agricultura y al gabinete económico del Ejecutivo para que tenga una discusión al respecto y ver cuáles son las soluciones a implementar.
jueves, 23 de octubre de 2008
"Sabemos que es el fin de una era" : Eric Hobsbawn
agudo crítico del desarrollo capitalista, habló sobre la actual crisis financiera y lo que él califica como el fracaso de la teología del mercado. Alianza BBC Mundo.
El británico Eric Hobsbawm ha sido llamado "el historiador vivo más influyente" por la revista New York Review, y su visión marxista empapa su prolífica producción. En estos días en los que las noticias instantáneas sobre la crisis financiera inundan los medios de comunicación, Hobsbawm concedió una larga entrevista a la BBC.A los 91 años, Hobsbawm responde sobre los posibles cambios en la opinión intelectual sobre el capitalismo y sobre los efectos, duraderos según el, que tendrá la crisis económica mundial.Aquí, los principales fragmentos de esa entrevista.Muchos hablan de lo está pasando como un regreso al estatismo e incluso al socialismo. ¿Usted cree que es así? Bueno, ciertamente es la más grave crisis del capitalismo desde la década del 30. Recuerdo un titular hace unos pocos días, en el Financial Times, que decía: "El capitalismo en convulsión". Hacía mucho que uno no leía ese titular en el FT.Ahora, creo que esta crisis está siendo más dramática por los más de 30 años de una cierta ideología "teológica" del libre mercado, que todos los gobiernos en Occidente han seguido.Porque como Marx, Engels y Schumpeter han previsto, la globalización -que está implícita en el capitalismo- no sólo destruye una herencia de tradición sino también es increíblemente inestable: opera a través de una serie de crisis. Y esto está siendo reconocido como el fin de una era específica. Sin dudas, se hablará más de (John Maynard) Keynes y menos de (Milton) Friedman y (Friedrich) Hayek. Todos están de acuerdo en que, de una forma u otra, habrá un mayor rol para el Estado. Ya hemos visto al Estado como el prestamista de última instancia. Quizás regresaremos a la idea del Estado como el empleador de última instancia, que es lo que fue bajo FDR (Fraklin Delano Roosevelt) en el "New Deal" en Estados Unidos.Lo que sea, será un emprendimiento público de acción e iniciativa, que será algo que orientará, organizará y dirigirá también la economía privada. Será mucho más una economía mixta que lo que ha sido.¿Y qué del Estado como redistribuidor? Lo que se ha hecho hasta ahora parece más pragmático que ideológico... Creo que será pragmático de la forma que era antes. Lo que ha estado pasando es que en los últimos 30 años el capitalismo global ha operado de una forma increíblemente inestable, excepto -por varias razones- en los países occidentales desarrollados. Ellos se han mantenido, hasta un cierto punto, al margen, y por ello lo han minimizado. En Brasil, en los 80, en México en los 90, en el sudeste asiático y Rusia en los 90, en Argentina en 2000: todos sabían que estas cosas podían traer catástrofes en el corto plazo. Y para nosotros eso implicaba caídas tremendas en el FTSE (bolsa de Londres) pero luego, seis meses después, recomenzábamos de nuevo. Ahora, tenemos los mismos incentivos que habían en los '30: si no se hace nada, el peligro político y social es profundo y eso es, después de todo, la forma en que el capitalismo se reformó a sí mismo durante y después de la guerra, bajo el principio de "nunca más" a los riesgos del 30.No sólo los riesgos económicos -que el "New Deal" no fue muy exitoso- sino también los riesgos políticos.Usted vio esos riesgos hacerse realidad: estuvo en Alemania cuando Adolf Hitler llegó al poder. ¿Usted cree que podría darse algo remotamente parecido a eso, como una consecuencia de lo que está pasando ahora? En los años '30 el efecto político neto a corto plazo de la Gran Depresión fue el fortalecimiento de la derecha, con dos excepciones. Una fue Escandinavia, que logró exitosamente moverse a la izquierda hacia regímenes socialdemócratas, y -curiosamente- Estados Unidos, donde reaccionaron a quien sería el equivalente de Bush.A la izquierda no le fue bien en los '30 hasta que llegó la guerra. Entonces, creo que ese es el principal peligro. En ese momento, hubo una izquierda fuerte en varias partes de Europa -incluyendo Inglaterra, con el partido laborista- pero hoy no la hay.La izquierda está virtualmente ausente. Entonces, a mí me parece que el principal beneficiario de este descontento, otra vez con la posible excepción -al menos eso espero- de Estados Unidos, será la derecha.¿Lo que vemos ahora es el equivalente de la caída de la Unión Soviética para la derecha? ¿Los desafíos intelectuales que esto implica para el capitalismo y el libre mercado son tan profundos como los desafíos que enfrentó la izquierda en 1989? Sí, así lo creo, creo que este es el equivalente dramático al colapso de la Unión Soviética. Ahora sabemos que se terminó una era. No sabemos qué vendrá.Tenemos un problema intelectual: solíamos pensar hasta entonces que habían dos alternativas, o una o la otra: o el libre mercado o el socialismo. Pero en realidad hay muy pocos ejemplos de un completo caso de laboratorio de cada una de esas ideologías. Entonces, creo que tenemos que dejar de pensar en una o la otra y debemos pensar en la naturaleza de la mezcla. Particularmente hasta qué punto esa mezcla está motivada por la conciencia del modelo socialista y de las consecuencias sociales de lo que ha pasado.¿Cree que regresaremos al lenguaje del marxismo?Hasta un cierto punto, lo hemos hecho. Encuentro bastante extraño que el redescubrimiento de Marx lo han generado los hombres de negocios, ya que no hay izquierda. Desde la crisis de los 90, son los hombres de negocios quienes empezaron a hablar en términos de decir: "Bueno, Marx predijo esta globalización y podemos pensar que el capitalismo está planteado como una serie de crisis". No creo que el lenguaje marxista políticamente será prominente; pero intelectualmente, la naturaleza del análisis marxista sobre la forma en la que el capitalismo opera verdaderamente será importante. ¿Siente un poco de reivindicación, después de años en los que la opinión intelectual iba en contra de lo que usted pensaba? Bueno, obviamente hay un poco una sensación de schadenfreude (regocijo por la desgracia ajena). Siempre dijimos que el capitalismo se iba a chocar contra sus propias dificultades, pero lo que yo siento no es reivindicación. Lo que sí es cierto es que la gente descubrirá que de hecho lo que estaba pasando no ha producido los buenos resultados que se predecían. Mire, por 30 años todos los ideólogos dijeron que todo iba a estar bien: el libre mercado es lógico y produce crecimiento máximo. Sí, decían, produce un poco de desigualdad aquí y allá, pero no importa porque también los pobres eran un poco más prósperos. Decían que funcionaría mejor que cualquier otra cosa. Ahora sabemos que lo que pasó es que se crearon condiciones de inestabilidad enormes, que han creado condiciones en las que la desigualdad afecta no sólo a los más pobres, sino cada vez más a una gran parte de la clase media. Sobre todo, en los últimos 30 años los beneficios de este gran crecimiento hemos sido principalmente a nosotros en Occidente en una condición de vida inmensurablemente superior que en cualquier otro lugar.Y me sorprende mucho que el Financial Times diga que lo que esperan que pase ahora es que este nuevo tipo de globalización controlada beneficie a quienes realmente lo necesitan, que se reduzca la enorme diferencia entre nosotros que vivimos como príncipes y la enorme mayoría de los pobres y los desaventajados.
El británico Eric Hobsbawm ha sido llamado "el historiador vivo más influyente" por la revista New York Review, y su visión marxista empapa su prolífica producción. En estos días en los que las noticias instantáneas sobre la crisis financiera inundan los medios de comunicación, Hobsbawm concedió una larga entrevista a la BBC.A los 91 años, Hobsbawm responde sobre los posibles cambios en la opinión intelectual sobre el capitalismo y sobre los efectos, duraderos según el, que tendrá la crisis económica mundial.Aquí, los principales fragmentos de esa entrevista.Muchos hablan de lo está pasando como un regreso al estatismo e incluso al socialismo. ¿Usted cree que es así? Bueno, ciertamente es la más grave crisis del capitalismo desde la década del 30. Recuerdo un titular hace unos pocos días, en el Financial Times, que decía: "El capitalismo en convulsión". Hacía mucho que uno no leía ese titular en el FT.Ahora, creo que esta crisis está siendo más dramática por los más de 30 años de una cierta ideología "teológica" del libre mercado, que todos los gobiernos en Occidente han seguido.Porque como Marx, Engels y Schumpeter han previsto, la globalización -que está implícita en el capitalismo- no sólo destruye una herencia de tradición sino también es increíblemente inestable: opera a través de una serie de crisis. Y esto está siendo reconocido como el fin de una era específica. Sin dudas, se hablará más de (John Maynard) Keynes y menos de (Milton) Friedman y (Friedrich) Hayek. Todos están de acuerdo en que, de una forma u otra, habrá un mayor rol para el Estado. Ya hemos visto al Estado como el prestamista de última instancia. Quizás regresaremos a la idea del Estado como el empleador de última instancia, que es lo que fue bajo FDR (Fraklin Delano Roosevelt) en el "New Deal" en Estados Unidos.Lo que sea, será un emprendimiento público de acción e iniciativa, que será algo que orientará, organizará y dirigirá también la economía privada. Será mucho más una economía mixta que lo que ha sido.¿Y qué del Estado como redistribuidor? Lo que se ha hecho hasta ahora parece más pragmático que ideológico... Creo que será pragmático de la forma que era antes. Lo que ha estado pasando es que en los últimos 30 años el capitalismo global ha operado de una forma increíblemente inestable, excepto -por varias razones- en los países occidentales desarrollados. Ellos se han mantenido, hasta un cierto punto, al margen, y por ello lo han minimizado. En Brasil, en los 80, en México en los 90, en el sudeste asiático y Rusia en los 90, en Argentina en 2000: todos sabían que estas cosas podían traer catástrofes en el corto plazo. Y para nosotros eso implicaba caídas tremendas en el FTSE (bolsa de Londres) pero luego, seis meses después, recomenzábamos de nuevo. Ahora, tenemos los mismos incentivos que habían en los '30: si no se hace nada, el peligro político y social es profundo y eso es, después de todo, la forma en que el capitalismo se reformó a sí mismo durante y después de la guerra, bajo el principio de "nunca más" a los riesgos del 30.No sólo los riesgos económicos -que el "New Deal" no fue muy exitoso- sino también los riesgos políticos.Usted vio esos riesgos hacerse realidad: estuvo en Alemania cuando Adolf Hitler llegó al poder. ¿Usted cree que podría darse algo remotamente parecido a eso, como una consecuencia de lo que está pasando ahora? En los años '30 el efecto político neto a corto plazo de la Gran Depresión fue el fortalecimiento de la derecha, con dos excepciones. Una fue Escandinavia, que logró exitosamente moverse a la izquierda hacia regímenes socialdemócratas, y -curiosamente- Estados Unidos, donde reaccionaron a quien sería el equivalente de Bush.A la izquierda no le fue bien en los '30 hasta que llegó la guerra. Entonces, creo que ese es el principal peligro. En ese momento, hubo una izquierda fuerte en varias partes de Europa -incluyendo Inglaterra, con el partido laborista- pero hoy no la hay.La izquierda está virtualmente ausente. Entonces, a mí me parece que el principal beneficiario de este descontento, otra vez con la posible excepción -al menos eso espero- de Estados Unidos, será la derecha.¿Lo que vemos ahora es el equivalente de la caída de la Unión Soviética para la derecha? ¿Los desafíos intelectuales que esto implica para el capitalismo y el libre mercado son tan profundos como los desafíos que enfrentó la izquierda en 1989? Sí, así lo creo, creo que este es el equivalente dramático al colapso de la Unión Soviética. Ahora sabemos que se terminó una era. No sabemos qué vendrá.Tenemos un problema intelectual: solíamos pensar hasta entonces que habían dos alternativas, o una o la otra: o el libre mercado o el socialismo. Pero en realidad hay muy pocos ejemplos de un completo caso de laboratorio de cada una de esas ideologías. Entonces, creo que tenemos que dejar de pensar en una o la otra y debemos pensar en la naturaleza de la mezcla. Particularmente hasta qué punto esa mezcla está motivada por la conciencia del modelo socialista y de las consecuencias sociales de lo que ha pasado.¿Cree que regresaremos al lenguaje del marxismo?Hasta un cierto punto, lo hemos hecho. Encuentro bastante extraño que el redescubrimiento de Marx lo han generado los hombres de negocios, ya que no hay izquierda. Desde la crisis de los 90, son los hombres de negocios quienes empezaron a hablar en términos de decir: "Bueno, Marx predijo esta globalización y podemos pensar que el capitalismo está planteado como una serie de crisis". No creo que el lenguaje marxista políticamente será prominente; pero intelectualmente, la naturaleza del análisis marxista sobre la forma en la que el capitalismo opera verdaderamente será importante. ¿Siente un poco de reivindicación, después de años en los que la opinión intelectual iba en contra de lo que usted pensaba? Bueno, obviamente hay un poco una sensación de schadenfreude (regocijo por la desgracia ajena). Siempre dijimos que el capitalismo se iba a chocar contra sus propias dificultades, pero lo que yo siento no es reivindicación. Lo que sí es cierto es que la gente descubrirá que de hecho lo que estaba pasando no ha producido los buenos resultados que se predecían. Mire, por 30 años todos los ideólogos dijeron que todo iba a estar bien: el libre mercado es lógico y produce crecimiento máximo. Sí, decían, produce un poco de desigualdad aquí y allá, pero no importa porque también los pobres eran un poco más prósperos. Decían que funcionaría mejor que cualquier otra cosa. Ahora sabemos que lo que pasó es que se crearon condiciones de inestabilidad enormes, que han creado condiciones en las que la desigualdad afecta no sólo a los más pobres, sino cada vez más a una gran parte de la clase media. Sobre todo, en los últimos 30 años los beneficios de este gran crecimiento hemos sido principalmente a nosotros en Occidente en una condición de vida inmensurablemente superior que en cualquier otro lugar.Y me sorprende mucho que el Financial Times diga que lo que esperan que pase ahora es que este nuevo tipo de globalización controlada beneficie a quienes realmente lo necesitan, que se reduzca la enorme diferencia entre nosotros que vivimos como príncipes y la enorme mayoría de los pobres y los desaventajados.
miércoles, 22 de octubre de 2008
Un tsunami ético
El por qué de la mayor crisis económica de EE UU en ochenta años
Por Bernardo Kliksberg
Ya votaste (11)
a mayor crisis de la historia económica moderna luego de la de los años 30. Fueron cerrados varios de los principales bancos de inversión de la principal economía del mundo, estatizadas las dos mayores empresas hipotecarias, y la mayor aseguradora, rescatada la caja de ahorro y préstamo más importante, y aumentada en un 150% la garantía de los depósitos bancarios. Los efectos llegaron tanto a los estados como a los municipios. Los estados de Nuevo México, Maine, Massachusetts, y California tienen serios problemas de liquidez. Entre otros, el municipio de Jefferson, Alabama, está al borde de la suspensión de pagos, y el de San Mateo, California, perdió 155 millones de dólares que tenía en Lehman Brothers, y puede no tener con qué financiar las escuelas públicas. Los impactos se extienden en Europa, Asia, y el mundo entero.
Una de sus razones centrales de esta hecatombe es un "tsunami ético". Ya Adam Smith el padre de la economía clásica había advertido, varios siglos atrás, que los mercados debían estar regidos por valores éticos como la honradez, la prudencia, la transparencia, y la confianza mutua. De lo contrario, podrían funcionar muy mal. Vacíos éticos profundos están en la base de la crisis en desarrollo.
Diversos operadores actuaron en contradicción total con la idea de responsabilidad social empresarial. Trataron de maximizar el lucro a corto plazo, sin atención al daño social. Entre ellos, los especuladores en derivados -que los llevaron a un monto que es tres veces el de las hipotecas basura-, los promotores de las hipotecas basura y los especuladores de corto plazo, que hicieron lo posible para que cayeran aún más las acciones de los bancos en dificultades. Al anunciar la medida inédita de prohibir las ventas de corto plazo de 800 acciones, dijo el presidente de la Comisión de Valores de USA, Cox, que estas medidas eran necesarias "para asegurar que la manipulación encubierta, las ilegales ventas a corto plazo desnudas (en las que ni siquiera se transferían realmente los valores) o las prácticas comerciales ilegítimas no conduzcan el comportamiento de los mercados y minen la confianza". Refiriéndose al mismo tema en Inglaterra, señaló el arzobispo de York, John Sentamu "son ladrones de bancos, y destripadores de activos".
Los altos ejecutivos de grandes empresas consiguieron paquetes remuneratorios exorbitantes. La distancia entre lo que ganaban y los salarios promedio de la economía era de 344 a 1, y entre sus ingresos y los sueldos mínimos de 1700 a 1. Los análisis muestran que, en la búsqueda de cobrar grandes porcentajes y participaciones, llevaron las empresas a los más altos riesgos. Fue uno de los temas más esgrimidos por la main street , la gente de la calle, para cuestionar que se ayudara a la Wall Street.
El dogmatismo ideológico llevó a dejar sin regulaciones a mercados enormemente sensibles y riesgosos, como los financieros no bancarios. El New York Times ha planteado editorialmente: "la crisis podría haber sido evitada si los reguladores hubieran aplicado las reglas, y si los funcionarios gubernamentales hubieran cuestionado los prestamos riesgosos y otras prácticas dudosas". El primer ministro de Francia, François Fillon, llamó a las autoridades americanas a actuar: "No vamos a aceptar pagar los platos rotos de una regulación fallida y la corrupción del capitalismo". El arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, escribió que "poner demasiada confianza en el mercado se ha convertido en una suerte de idolatría", y exigió regulaciones.
La idea de que se ha ido muy lejos en expulsar la ética de la economía y se han desatado fuerzas salvajes aparece hoy en algunos de los mayores líderes promercado. El premier italiano, Berlusconi, planteó que "hay que volver a aplicar ética a la economía", el presidente de Francia, Sarkozy, afirma que "una cierta idea de la globalización está muriendo con el fin del capitalismo financiero, que ha impuesto su lógica sobre toda la economía y ha contribuido a pervertirla".
Los más vulnerables del mundo están pagando ya los costos de todos estos errores. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha advertido que las metas del milenio, que iban a bajar a la mitad para 2015 la pobreza extrema (hoy 1400 millones de personas), la mortalidad infantil (9.600.000 niños mueren anualmente por pobreza), la mortalidad materna (500.000 madres mueren por año durante el embarazo o el parto por factores de pobreza), están en riesgo severo.
América latina tiene que sacar lecciones. Las ortodoxias económicas copiadas mecánicamente no sólo han significado recetas erróneas. Han transmitido el mensaje de que los valores éticos no importan en la economía. Que ese es terreno sólo para arreglos técnicos. Frente a los fracasos de esa visión, es hora de bregar fuertemente por la responsabilidad ética en políticas públicas, por la defensa del interés colectivo, porque la responsabilidad social de la empresa privada avance de modo efectivo, por los derechos al desarrollo de los niños, las familias, las oportunidades para los jóvenes, la protección de los ancianos, por una mejor equidad en la región más desigual de todas. Así como las falencias éticas fueron cruciales en la gravísima crisis actual, es imprescindible, para que se pueda superar, que en el mundo y en este continente de agudas inequidades y exclusiones la ética conduzca la economía.
Por Bernardo Kliksberg
Ya votaste (11)
a mayor crisis de la historia económica moderna luego de la de los años 30. Fueron cerrados varios de los principales bancos de inversión de la principal economía del mundo, estatizadas las dos mayores empresas hipotecarias, y la mayor aseguradora, rescatada la caja de ahorro y préstamo más importante, y aumentada en un 150% la garantía de los depósitos bancarios. Los efectos llegaron tanto a los estados como a los municipios. Los estados de Nuevo México, Maine, Massachusetts, y California tienen serios problemas de liquidez. Entre otros, el municipio de Jefferson, Alabama, está al borde de la suspensión de pagos, y el de San Mateo, California, perdió 155 millones de dólares que tenía en Lehman Brothers, y puede no tener con qué financiar las escuelas públicas. Los impactos se extienden en Europa, Asia, y el mundo entero.
Una de sus razones centrales de esta hecatombe es un "tsunami ético". Ya Adam Smith el padre de la economía clásica había advertido, varios siglos atrás, que los mercados debían estar regidos por valores éticos como la honradez, la prudencia, la transparencia, y la confianza mutua. De lo contrario, podrían funcionar muy mal. Vacíos éticos profundos están en la base de la crisis en desarrollo.
Diversos operadores actuaron en contradicción total con la idea de responsabilidad social empresarial. Trataron de maximizar el lucro a corto plazo, sin atención al daño social. Entre ellos, los especuladores en derivados -que los llevaron a un monto que es tres veces el de las hipotecas basura-, los promotores de las hipotecas basura y los especuladores de corto plazo, que hicieron lo posible para que cayeran aún más las acciones de los bancos en dificultades. Al anunciar la medida inédita de prohibir las ventas de corto plazo de 800 acciones, dijo el presidente de la Comisión de Valores de USA, Cox, que estas medidas eran necesarias "para asegurar que la manipulación encubierta, las ilegales ventas a corto plazo desnudas (en las que ni siquiera se transferían realmente los valores) o las prácticas comerciales ilegítimas no conduzcan el comportamiento de los mercados y minen la confianza". Refiriéndose al mismo tema en Inglaterra, señaló el arzobispo de York, John Sentamu "son ladrones de bancos, y destripadores de activos".
Los altos ejecutivos de grandes empresas consiguieron paquetes remuneratorios exorbitantes. La distancia entre lo que ganaban y los salarios promedio de la economía era de 344 a 1, y entre sus ingresos y los sueldos mínimos de 1700 a 1. Los análisis muestran que, en la búsqueda de cobrar grandes porcentajes y participaciones, llevaron las empresas a los más altos riesgos. Fue uno de los temas más esgrimidos por la main street , la gente de la calle, para cuestionar que se ayudara a la Wall Street.
El dogmatismo ideológico llevó a dejar sin regulaciones a mercados enormemente sensibles y riesgosos, como los financieros no bancarios. El New York Times ha planteado editorialmente: "la crisis podría haber sido evitada si los reguladores hubieran aplicado las reglas, y si los funcionarios gubernamentales hubieran cuestionado los prestamos riesgosos y otras prácticas dudosas". El primer ministro de Francia, François Fillon, llamó a las autoridades americanas a actuar: "No vamos a aceptar pagar los platos rotos de una regulación fallida y la corrupción del capitalismo". El arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, escribió que "poner demasiada confianza en el mercado se ha convertido en una suerte de idolatría", y exigió regulaciones.
La idea de que se ha ido muy lejos en expulsar la ética de la economía y se han desatado fuerzas salvajes aparece hoy en algunos de los mayores líderes promercado. El premier italiano, Berlusconi, planteó que "hay que volver a aplicar ética a la economía", el presidente de Francia, Sarkozy, afirma que "una cierta idea de la globalización está muriendo con el fin del capitalismo financiero, que ha impuesto su lógica sobre toda la economía y ha contribuido a pervertirla".
Los más vulnerables del mundo están pagando ya los costos de todos estos errores. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ha advertido que las metas del milenio, que iban a bajar a la mitad para 2015 la pobreza extrema (hoy 1400 millones de personas), la mortalidad infantil (9.600.000 niños mueren anualmente por pobreza), la mortalidad materna (500.000 madres mueren por año durante el embarazo o el parto por factores de pobreza), están en riesgo severo.
América latina tiene que sacar lecciones. Las ortodoxias económicas copiadas mecánicamente no sólo han significado recetas erróneas. Han transmitido el mensaje de que los valores éticos no importan en la economía. Que ese es terreno sólo para arreglos técnicos. Frente a los fracasos de esa visión, es hora de bregar fuertemente por la responsabilidad ética en políticas públicas, por la defensa del interés colectivo, porque la responsabilidad social de la empresa privada avance de modo efectivo, por los derechos al desarrollo de los niños, las familias, las oportunidades para los jóvenes, la protección de los ancianos, por una mejor equidad en la región más desigual de todas. Así como las falencias éticas fueron cruciales en la gravísima crisis actual, es imprescindible, para que se pueda superar, que en el mundo y en este continente de agudas inequidades y exclusiones la ética conduzca la economía.
martes, 21 de octubre de 2008
Crisis financiera global: La violenta estafa causada por los corsarios del casino financiero
Bruno Lima Rocha
La llamada crisis de los mercados financieros representa una estafa violenta y un hueco mayor del que nos imaginamos. A lo largo de los últimos 40 días las autoridades financieras de los países con desarrollo capitalista intentan coordinarse de forma más o menos esporádica. El desorden de un mundo unipolar, con la pretensión de la administración NeoCon de Bush Jr. al frente, se tiende a reordenar con una meta de coordinación multipolar. Es el canto del cisne de la barbarie tecno-financiera; llaman la cooperación en planes financieros de rescate, entregando algunos dedos para no perder las manos.Cuando se lee: “rebaja en las tasas de interés”, es para disminuir el coste del crédito y permitir una mayor agilidad transaccional. Esta acción coordinada de reducción de la tasa de intereses, siguiendo el ejemplo de Japón que está en casi al 0%, fue un intento de frenar, interrumpir el saqueo y la retirada de dinero, inversiones, rescate de fondos y lo que haya de riqueza cuantificable en ese mundo del dinero digital. Es preciso acordar que la aventura con las finanzas de los demás, es generar crédito en la plaza con un volumen de recursos que está muy por encima del patrimonio líquido de las instituciones bancarias. Ese agiotaje internacional lleva al pánico de quien tiene su dinero en estas cuentas que no están cubiertas. Lleva el terror a todo un sistema productivo, que no opera sobre el ahorro interno ni del crédito controlado por los gobiernos y sí en la ruleta del casino financiero.Para no aumentar el quiebre de la economía productiva, que está vinculada a la economía especulativa, algunos Estados tomaron una medida fuerte. Los Bancos Céntrales de los EUA (Federal Reserve), de Inglaterra (Banco de Inglaterra), Banco de Canadá, Comunidad Europea (BCE), Sveriges Riksbank (Suecia), SNB (Banco Nacional de la Suiza), el Banco de los Emirados Árabes y el Banco Céntral de China redujeron sus tasas de interés, siguiendo el patrón japonés. La media de reducción fue de 0,5 a 1,5% de acuerdo con cada Banco Céntral.Los BCs también están haciendo ofertas de dinero en gran volumen. La segunda mitad de octubre empieza con las medidas de Inglaterra y de la Comunidad Europea. El monto ya ultrapasa 1 billón de euros, puestos en la rueda bancaria para no secar el río de dinero digital. Esas medidas empezaron antes, como en el día 29 de septiembre, cuando diez Bancos Centrales (BCs) de forma coordinada aportaron más de US$ 620 mil millones; como el día 7 de octubre, cuando otros seis BCs anunciaron la entrada de otros US$ 450 mil millones hasta el final del año. El riesgo es de “falta de dinero”. O sea, el riesgo es que el número de rescates y saqueos sea mayor que la capacidad real de los depósitos. Ni la plaza financiera Suiza y su muy orgulloso UBS escapan de este riesgo. El gigantesco lavadero de dinero robado de las administraciones públicas de Latinoamérica (como es el caso de la fortuna personal del político de São Paulo (Brasil), el hoy diputado federal Paulo Salim Maluf) pidió ayuda para el gobierno del Estado de los cantones.Queda una duda conceptual: ¿Qué grado de racionalidad puede existir, cuando los préstamos y créditos circulantes en todo el mundo no son rescatables a corto plazo? No es que en la economía no haya lastre, lo que existe de hecho es un abuso en el juego de azar, apostando a la previsibilidad del comportamiento de los agentes económicos productivos y apuntalando las relaciones de las riquezas en las sociedades concretas encima de un vacío.Cuando la burbuja explota, entra la concertación de clase operada a partir de la idea de “la solución sistémica” y “la razón de Estado” para salvar la Banca y mantener el crédito circulante, pero sin interrumpir la especulación correspondiente.Vean que interesante. Al tiempo que reducen la tasa de interés – en la práctica disminuyendo el margen de ganancia de los bancos– los mismos gobiernos alimentan con dinero público para garantizar la transacción entre estas instituciones. ¡El BCE pone una media de US$ 50 mil millones diarios como la garantía de liquidez! La Banca está siendo garantizada por los Estados, que por parte, no estatizan de vez, para no seguir el modelo adoptado de forma rápida por Irlanda. Aun así, el agujero no es llenado, ¿por qué?El síntoma de la falta de base moral para las transacciones financieras se ve en la desinformación estructural. Veamos el tamaño del problema, reflejando en la verdad la enormidad de los activos tóxicos, los préstamos podridos circulantes, los fraudulentos hechos a lo largo de los últimos 8 años y que tomaron cuenta el modus operandi del sistema financiero del mundo. Parto del principio que cuando tengo dudas, pregunto para a derecha, porque esta corriente de pensamiento político-económico-filosófico se expone en los hechos de una forma escrachada.El director-gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, afirmó en 9 de octubre con todas las letras: “Estamos al borde de una recesión. La situación es muy grave, pero a la vez podemos resolver los problemas se actuamos de forma rápida, vigorosa y coordinada.” Sigue el director del Fondo Monetario Internacional, tan valiente con los países subdesarrollados y tan dócil con el G-7 y países afines: “Creo que es justo decir que todos nosotros subestimamos la fuerza de la crisis financiera. Al parecer, las raíces de esa crisis son más profundas de lo que esperábamos.”Analicemos. Que son más profundas las raíces de la crisis, significa que la información privilegiada del tamaño y volumen de los activos tóxicos y de los créditos podridos, de los préstamos concedidos la gente y empresas sin capacidad de pago, es mucho mayor del que la anunciada por los medios corporativos y las fuentes de informaciones como Fox News, CNN International y compañía. Como puede alguien creer que el FMI no tenía noción del volumen de la estafa a la vista? ¿Cómo puede algún ser humano de buena conciencia aceptar la idea de que los ejecutivos del Fed y de la Secretaría del Tesoro – incluyendo Henry M. Paulson, el ex-corsario do Goldman Sachs – no “imaginaban” el volumen del problema? Simplemente es una idea absurda. Eso es desinformación, y jugaron a la confusión y a las tinieblas conceptuales, un hecho consumado que ninguna de estas autoridades financieras, estatales y periodísticas quiere aceptar.El hecho es contumaz. Concedieron más créditos que la capacidad de los bancos para cubrir sus propios depósitos. Tienen un volumen mucho mayor del imaginado por nosotros, mortales lectores, en créditos podridos, cubiertos sólo por papeles en títulos de valor no rescatable, dados por las instituciones que los generaron. El chantaje financiero y mediático condiciona a que los ciudadanos acaten la resolución de los Bancos Céntrales y cubran con dinero de los contribuyentes el hueco generado por los altos ejecutivos que ganan un plus por cada estafa fruto de ventas absurdas. El resultado de esa capacidad de presentar balances fraudulentos por 8 años seguidos, ya está siendo pagado por todos nosotros.La organización de las relaciones de producción, cambio, generación de servicios y consumo de una sociedad, no puede ser intermediada por el dinero financiero y el crédito generador de super endeudamiento. La defensa de la economía real y organizada de forma soberana por el tejido social-productivo bajo control de las mayorías, es la garantía de nuestro propio futuro. Pelear sin tregua por el control de los recursos-llave y de las cadenas productivas de los países es un deber de los movimientos populares. El casino financiero tiene que acabar.
La llamada crisis de los mercados financieros representa una estafa violenta y un hueco mayor del que nos imaginamos. A lo largo de los últimos 40 días las autoridades financieras de los países con desarrollo capitalista intentan coordinarse de forma más o menos esporádica. El desorden de un mundo unipolar, con la pretensión de la administración NeoCon de Bush Jr. al frente, se tiende a reordenar con una meta de coordinación multipolar. Es el canto del cisne de la barbarie tecno-financiera; llaman la cooperación en planes financieros de rescate, entregando algunos dedos para no perder las manos.Cuando se lee: “rebaja en las tasas de interés”, es para disminuir el coste del crédito y permitir una mayor agilidad transaccional. Esta acción coordinada de reducción de la tasa de intereses, siguiendo el ejemplo de Japón que está en casi al 0%, fue un intento de frenar, interrumpir el saqueo y la retirada de dinero, inversiones, rescate de fondos y lo que haya de riqueza cuantificable en ese mundo del dinero digital. Es preciso acordar que la aventura con las finanzas de los demás, es generar crédito en la plaza con un volumen de recursos que está muy por encima del patrimonio líquido de las instituciones bancarias. Ese agiotaje internacional lleva al pánico de quien tiene su dinero en estas cuentas que no están cubiertas. Lleva el terror a todo un sistema productivo, que no opera sobre el ahorro interno ni del crédito controlado por los gobiernos y sí en la ruleta del casino financiero.Para no aumentar el quiebre de la economía productiva, que está vinculada a la economía especulativa, algunos Estados tomaron una medida fuerte. Los Bancos Céntrales de los EUA (Federal Reserve), de Inglaterra (Banco de Inglaterra), Banco de Canadá, Comunidad Europea (BCE), Sveriges Riksbank (Suecia), SNB (Banco Nacional de la Suiza), el Banco de los Emirados Árabes y el Banco Céntral de China redujeron sus tasas de interés, siguiendo el patrón japonés. La media de reducción fue de 0,5 a 1,5% de acuerdo con cada Banco Céntral.Los BCs también están haciendo ofertas de dinero en gran volumen. La segunda mitad de octubre empieza con las medidas de Inglaterra y de la Comunidad Europea. El monto ya ultrapasa 1 billón de euros, puestos en la rueda bancaria para no secar el río de dinero digital. Esas medidas empezaron antes, como en el día 29 de septiembre, cuando diez Bancos Centrales (BCs) de forma coordinada aportaron más de US$ 620 mil millones; como el día 7 de octubre, cuando otros seis BCs anunciaron la entrada de otros US$ 450 mil millones hasta el final del año. El riesgo es de “falta de dinero”. O sea, el riesgo es que el número de rescates y saqueos sea mayor que la capacidad real de los depósitos. Ni la plaza financiera Suiza y su muy orgulloso UBS escapan de este riesgo. El gigantesco lavadero de dinero robado de las administraciones públicas de Latinoamérica (como es el caso de la fortuna personal del político de São Paulo (Brasil), el hoy diputado federal Paulo Salim Maluf) pidió ayuda para el gobierno del Estado de los cantones.Queda una duda conceptual: ¿Qué grado de racionalidad puede existir, cuando los préstamos y créditos circulantes en todo el mundo no son rescatables a corto plazo? No es que en la economía no haya lastre, lo que existe de hecho es un abuso en el juego de azar, apostando a la previsibilidad del comportamiento de los agentes económicos productivos y apuntalando las relaciones de las riquezas en las sociedades concretas encima de un vacío.Cuando la burbuja explota, entra la concertación de clase operada a partir de la idea de “la solución sistémica” y “la razón de Estado” para salvar la Banca y mantener el crédito circulante, pero sin interrumpir la especulación correspondiente.Vean que interesante. Al tiempo que reducen la tasa de interés – en la práctica disminuyendo el margen de ganancia de los bancos– los mismos gobiernos alimentan con dinero público para garantizar la transacción entre estas instituciones. ¡El BCE pone una media de US$ 50 mil millones diarios como la garantía de liquidez! La Banca está siendo garantizada por los Estados, que por parte, no estatizan de vez, para no seguir el modelo adoptado de forma rápida por Irlanda. Aun así, el agujero no es llenado, ¿por qué?El síntoma de la falta de base moral para las transacciones financieras se ve en la desinformación estructural. Veamos el tamaño del problema, reflejando en la verdad la enormidad de los activos tóxicos, los préstamos podridos circulantes, los fraudulentos hechos a lo largo de los últimos 8 años y que tomaron cuenta el modus operandi del sistema financiero del mundo. Parto del principio que cuando tengo dudas, pregunto para a derecha, porque esta corriente de pensamiento político-económico-filosófico se expone en los hechos de una forma escrachada.El director-gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, afirmó en 9 de octubre con todas las letras: “Estamos al borde de una recesión. La situación es muy grave, pero a la vez podemos resolver los problemas se actuamos de forma rápida, vigorosa y coordinada.” Sigue el director del Fondo Monetario Internacional, tan valiente con los países subdesarrollados y tan dócil con el G-7 y países afines: “Creo que es justo decir que todos nosotros subestimamos la fuerza de la crisis financiera. Al parecer, las raíces de esa crisis son más profundas de lo que esperábamos.”Analicemos. Que son más profundas las raíces de la crisis, significa que la información privilegiada del tamaño y volumen de los activos tóxicos y de los créditos podridos, de los préstamos concedidos la gente y empresas sin capacidad de pago, es mucho mayor del que la anunciada por los medios corporativos y las fuentes de informaciones como Fox News, CNN International y compañía. Como puede alguien creer que el FMI no tenía noción del volumen de la estafa a la vista? ¿Cómo puede algún ser humano de buena conciencia aceptar la idea de que los ejecutivos del Fed y de la Secretaría del Tesoro – incluyendo Henry M. Paulson, el ex-corsario do Goldman Sachs – no “imaginaban” el volumen del problema? Simplemente es una idea absurda. Eso es desinformación, y jugaron a la confusión y a las tinieblas conceptuales, un hecho consumado que ninguna de estas autoridades financieras, estatales y periodísticas quiere aceptar.El hecho es contumaz. Concedieron más créditos que la capacidad de los bancos para cubrir sus propios depósitos. Tienen un volumen mucho mayor del imaginado por nosotros, mortales lectores, en créditos podridos, cubiertos sólo por papeles en títulos de valor no rescatable, dados por las instituciones que los generaron. El chantaje financiero y mediático condiciona a que los ciudadanos acaten la resolución de los Bancos Céntrales y cubran con dinero de los contribuyentes el hueco generado por los altos ejecutivos que ganan un plus por cada estafa fruto de ventas absurdas. El resultado de esa capacidad de presentar balances fraudulentos por 8 años seguidos, ya está siendo pagado por todos nosotros.La organización de las relaciones de producción, cambio, generación de servicios y consumo de una sociedad, no puede ser intermediada por el dinero financiero y el crédito generador de super endeudamiento. La defensa de la economía real y organizada de forma soberana por el tejido social-productivo bajo control de las mayorías, es la garantía de nuestro propio futuro. Pelear sin tregua por el control de los recursos-llave y de las cadenas productivas de los países es un deber de los movimientos populares. El casino financiero tiene que acabar.
Crisis financiera: Concentración de poder en el sistema amenaza su propia estabilidad
Juan Francisco Coloane
La medida de nacionalización parcial de bancos con problemas en el Reino Unido, aplicada por el Primer Ministro Gordon Brown, ha tenido más bien el impacto de una señal política que el valor en sí mismo de la inyección monetaria. La gestión política estimuló el repunte de las bolsas, aunque el sistema financiero continua volátil.Con lo que podría instituirse como el “Plan Brown”, el mercado financiero tiende a recuperarse. Esta nacionalización comienza a replicarse en EEUU y hay un breve respiro, aunque abundan voces augurando dificultades para el crecimiento económico, con efectos en el bienestar de las personas. Las bolsas parecen regresar al comportamiento habitual con vaivenes previsibles y turbulencia. Aún así: ¿Cuán sólida es la confianza en el ambiente en general? ¿Se sustenta el sistema financiero sobre la base de confianza que existía antes de esta crisis? El Estado en boga Al intentar salvaguardar la base financiera del sistema económico con el estado, lo más significativo es el protagonismo de la social democracia europea encabezada esta vez por Gordon Brown, para liderar el rescate. No es que de pronto renaciera de las cenizas “La Tercera Vía”, de su viaje hacia el centro político. En la posición ideológica opuesta Nicolás Sarkozy - un revoltijo de neoconservador populista con olfato político-, planteó en la reciente reunión de la zona europea la necesidad de refundar el capitalismo. Brown es retraído, sólo actúa en los bancos. Sarkozy es pomposo y mediático y todavía no lanza su receta para reconfigurar el sistema. Pero la oportunidad para ambos estaba allí, usando un instrumento único y en boga nuevamente: el Estado.En este plano, el fenómeno político se robustece más en Europa que en EEUU enfrentando una transición de nudo ciego hasta el 4 de noviembre.Con los indicios de que el tema racial afectaría las opciones de Barack Obama, de vencer Mac Cain, EEUU se estaría quedando cada vez más a la deriva, arrastrando iniciativas como los tratados de libre comercio en situación de vulnerabilidad.El Nuevo Orden Económico Internacional proyectado en EEUU a partir de la caída de la EX URSS, estaba concebido para generar zonas de libre comercio a nivel planetario, todo enfilado en un esquema de tratados de comercio estimulando el bilateralismo.Con la insolvencia del sistema financiero, el esquema de tratados bilaterales de libre comercio (TLCs por ejemplo), podría cuestionarse porque su diseño se planteó bajo condicionantes completamente diferentes. Las exportaciones están en la primera línea de un sistema financiero solvente.Pero eso no es todo. La actual crisis en vez de integrar a las economías y estimular la cohesión en cada país, producirá el efecto contrario. La razón es simple. Durante los 25 años de aplicación del ajuste estructural a las economías, un eje ideológico consistía en incrementar la capacidad individual de las personas para asumir responsabilidades y riesgos en cada renglón de sus vidas, accediendo a recursos económicos. Con el ajuste se inauguraba una nueva cultura de protección social, relegando las políticas públicas sociales a un segundo plano. La educación se suma a ese carro, sin otro objetivo que insertar al individuo en la competencia y el mercado. Pensar que toda esa cultura de 25 años se desplomaba a partir de esta crisis es apresurado.Lo que sí puede suceder el largo plazo, es que si hay recesión, no habrá forma que el estado recupere la inversión, ni que los bancos con problemas vuelvan a ser sustentables. Por lo tanto el problema continuará en el dinero, si el sistema mayor no se reconfigura. En este sentido, la noción de una protección social centrada en la transferencia de liquidez a los sectores vulnerables de la sociedad, no se sostiene después de esta crisis.Otras variables Este tipo de fenómenos que remece estructuras de poder, es una instancia privilegiada para observar cómo éstas reaccionan y en ese plano leer el mensaje.La vigorosa participación del estado en el rescate de ciertos bancos e instituciones financieras, refuerza la discusión de cuál es la dosis de estado y cuál la de libre mercado para sostener el sistema.El analista Peter Cardillo de Avalon Partners dice en The Guardian, que “el plan de gobierno penetra en el centro del problema, y no descarta una recesión, advirtiendo que cuando pase la euforia, el mercado enfrentará la realidad”.Por otra parte Alejandro Alarcón, cabeza de las entidades bancarias en Chile, decía en una radio en Chile (17 octubre) “que la gente tiene que estar tranquila,… que el mundo financiero saldrá fortalecido de esta crisis, y de que se ha exagerado su impacto”. El problema central reside en ciertos bancos que no midieron ciertos riesgos, y colocaba como ejemplo positivo al presidente del Banco Santander, Emilio Botín, elegido como un modelo de banquero responsable.Dato curioso y relevante. El 25 de abril de 2008 una avioneta se estrelló en la finca de este banquero, El Castaño, conteniendo 273 kilos de hachís. La avioneta pretendía aterrizar en el aeródromo de la finca para depositar la carga en otro vehículo estacionado allí, según el periódico El Mundo. El incidente quedó esclarecido, aunque se desconoce por qué la avioneta se estrelló y andaba en ese rumbo. El día 11 de julio de 2008 el Banco Santander fue elegido como el mejor banco del mundo por la revista especializada Euromoney.Sin la intención de enlodar el prestigio de este banquero, la información incita a pensar en vínculos posibles entre capital especulativo, crisis financiera en general y la liquidez proveniente del narcotráfico, que sufre también su propia crisis de “esquizofrenia” por representar varios intereses. Este cruce de variables es precario por carencia de datos públicos. Sin embargo, como resultado del clima de desregulación salvaje, el crecimiento acelerado del capital especulativo, puede estar relacionado con el aumento del dinero proveniente del narcotráfico, y así se explica el crecimiento veloz y expansivo de ciertas empresas y franquicias en la última década.Desde la perspectiva que la fiscalización pública es débil o inexistente, es cuestionable que el énfasis de las causas de esta crisis (en la cobertura mediática masiva), se haga descansar en la irresponsabilidad de algunos bancos. El rol del dinero del narcotráfico en el desarrollo del capital especulativo y de ciertos rubros productivos no entra en la esfera de las responsabilidades. Con esta crisis, no era el fin del sistema económico ni menos del capitalismo, como se auguró en alguna parte. Pero sin duda, hubo una señal inequívoca de fatiga extrema en un sistema con altísima concentración de poder, y de precaria participación pública. Al final de la línea financiera, resalta la precariedad de las políticas públicas para superar los problemas sociales de los países. Se confirma que el sistema no puede sostenerse sobre masas de gente asalariada debilitadas en todos los frentes de sus vidas. Es así que el crecimiento de lazos entre zonas económicamente deprimidas con poblaciones pobres o indigentes que estallan, y la línea financiera del narcotráfico, sea hasta el momento inevitableNo hay cambio de paradigmas, sin embargo hay síntomas de fatiga en la gestión política. El escaso liderazgo de Naciones Unidas es un indicador. La ONU podría haber aprovechado la oportunidad para introducir y hacer resaltar algunas consideraciones de orden social, en el rescate del estado a los bancos. Es tal la distancia entre sistema financiero y función social en estas estructuras de poder, que una acción de esta naturaleza parece inconcebible. En este plano, el liderazgo que reclamó el sector financiero funcionó solo para un solo lado, el del dinero, invitando a mayores grados de inestabilidad.
La medida de nacionalización parcial de bancos con problemas en el Reino Unido, aplicada por el Primer Ministro Gordon Brown, ha tenido más bien el impacto de una señal política que el valor en sí mismo de la inyección monetaria. La gestión política estimuló el repunte de las bolsas, aunque el sistema financiero continua volátil.Con lo que podría instituirse como el “Plan Brown”, el mercado financiero tiende a recuperarse. Esta nacionalización comienza a replicarse en EEUU y hay un breve respiro, aunque abundan voces augurando dificultades para el crecimiento económico, con efectos en el bienestar de las personas. Las bolsas parecen regresar al comportamiento habitual con vaivenes previsibles y turbulencia. Aún así: ¿Cuán sólida es la confianza en el ambiente en general? ¿Se sustenta el sistema financiero sobre la base de confianza que existía antes de esta crisis? El Estado en boga Al intentar salvaguardar la base financiera del sistema económico con el estado, lo más significativo es el protagonismo de la social democracia europea encabezada esta vez por Gordon Brown, para liderar el rescate. No es que de pronto renaciera de las cenizas “La Tercera Vía”, de su viaje hacia el centro político. En la posición ideológica opuesta Nicolás Sarkozy - un revoltijo de neoconservador populista con olfato político-, planteó en la reciente reunión de la zona europea la necesidad de refundar el capitalismo. Brown es retraído, sólo actúa en los bancos. Sarkozy es pomposo y mediático y todavía no lanza su receta para reconfigurar el sistema. Pero la oportunidad para ambos estaba allí, usando un instrumento único y en boga nuevamente: el Estado.En este plano, el fenómeno político se robustece más en Europa que en EEUU enfrentando una transición de nudo ciego hasta el 4 de noviembre.Con los indicios de que el tema racial afectaría las opciones de Barack Obama, de vencer Mac Cain, EEUU se estaría quedando cada vez más a la deriva, arrastrando iniciativas como los tratados de libre comercio en situación de vulnerabilidad.El Nuevo Orden Económico Internacional proyectado en EEUU a partir de la caída de la EX URSS, estaba concebido para generar zonas de libre comercio a nivel planetario, todo enfilado en un esquema de tratados de comercio estimulando el bilateralismo.Con la insolvencia del sistema financiero, el esquema de tratados bilaterales de libre comercio (TLCs por ejemplo), podría cuestionarse porque su diseño se planteó bajo condicionantes completamente diferentes. Las exportaciones están en la primera línea de un sistema financiero solvente.Pero eso no es todo. La actual crisis en vez de integrar a las economías y estimular la cohesión en cada país, producirá el efecto contrario. La razón es simple. Durante los 25 años de aplicación del ajuste estructural a las economías, un eje ideológico consistía en incrementar la capacidad individual de las personas para asumir responsabilidades y riesgos en cada renglón de sus vidas, accediendo a recursos económicos. Con el ajuste se inauguraba una nueva cultura de protección social, relegando las políticas públicas sociales a un segundo plano. La educación se suma a ese carro, sin otro objetivo que insertar al individuo en la competencia y el mercado. Pensar que toda esa cultura de 25 años se desplomaba a partir de esta crisis es apresurado.Lo que sí puede suceder el largo plazo, es que si hay recesión, no habrá forma que el estado recupere la inversión, ni que los bancos con problemas vuelvan a ser sustentables. Por lo tanto el problema continuará en el dinero, si el sistema mayor no se reconfigura. En este sentido, la noción de una protección social centrada en la transferencia de liquidez a los sectores vulnerables de la sociedad, no se sostiene después de esta crisis.Otras variables Este tipo de fenómenos que remece estructuras de poder, es una instancia privilegiada para observar cómo éstas reaccionan y en ese plano leer el mensaje.La vigorosa participación del estado en el rescate de ciertos bancos e instituciones financieras, refuerza la discusión de cuál es la dosis de estado y cuál la de libre mercado para sostener el sistema.El analista Peter Cardillo de Avalon Partners dice en The Guardian, que “el plan de gobierno penetra en el centro del problema, y no descarta una recesión, advirtiendo que cuando pase la euforia, el mercado enfrentará la realidad”.Por otra parte Alejandro Alarcón, cabeza de las entidades bancarias en Chile, decía en una radio en Chile (17 octubre) “que la gente tiene que estar tranquila,… que el mundo financiero saldrá fortalecido de esta crisis, y de que se ha exagerado su impacto”. El problema central reside en ciertos bancos que no midieron ciertos riesgos, y colocaba como ejemplo positivo al presidente del Banco Santander, Emilio Botín, elegido como un modelo de banquero responsable.Dato curioso y relevante. El 25 de abril de 2008 una avioneta se estrelló en la finca de este banquero, El Castaño, conteniendo 273 kilos de hachís. La avioneta pretendía aterrizar en el aeródromo de la finca para depositar la carga en otro vehículo estacionado allí, según el periódico El Mundo. El incidente quedó esclarecido, aunque se desconoce por qué la avioneta se estrelló y andaba en ese rumbo. El día 11 de julio de 2008 el Banco Santander fue elegido como el mejor banco del mundo por la revista especializada Euromoney.Sin la intención de enlodar el prestigio de este banquero, la información incita a pensar en vínculos posibles entre capital especulativo, crisis financiera en general y la liquidez proveniente del narcotráfico, que sufre también su propia crisis de “esquizofrenia” por representar varios intereses. Este cruce de variables es precario por carencia de datos públicos. Sin embargo, como resultado del clima de desregulación salvaje, el crecimiento acelerado del capital especulativo, puede estar relacionado con el aumento del dinero proveniente del narcotráfico, y así se explica el crecimiento veloz y expansivo de ciertas empresas y franquicias en la última década.Desde la perspectiva que la fiscalización pública es débil o inexistente, es cuestionable que el énfasis de las causas de esta crisis (en la cobertura mediática masiva), se haga descansar en la irresponsabilidad de algunos bancos. El rol del dinero del narcotráfico en el desarrollo del capital especulativo y de ciertos rubros productivos no entra en la esfera de las responsabilidades. Con esta crisis, no era el fin del sistema económico ni menos del capitalismo, como se auguró en alguna parte. Pero sin duda, hubo una señal inequívoca de fatiga extrema en un sistema con altísima concentración de poder, y de precaria participación pública. Al final de la línea financiera, resalta la precariedad de las políticas públicas para superar los problemas sociales de los países. Se confirma que el sistema no puede sostenerse sobre masas de gente asalariada debilitadas en todos los frentes de sus vidas. Es así que el crecimiento de lazos entre zonas económicamente deprimidas con poblaciones pobres o indigentes que estallan, y la línea financiera del narcotráfico, sea hasta el momento inevitableNo hay cambio de paradigmas, sin embargo hay síntomas de fatiga en la gestión política. El escaso liderazgo de Naciones Unidas es un indicador. La ONU podría haber aprovechado la oportunidad para introducir y hacer resaltar algunas consideraciones de orden social, en el rescate del estado a los bancos. Es tal la distancia entre sistema financiero y función social en estas estructuras de poder, que una acción de esta naturaleza parece inconcebible. En este plano, el liderazgo que reclamó el sector financiero funcionó solo para un solo lado, el del dinero, invitando a mayores grados de inestabilidad.
miércoles, 20 de agosto de 2008
Adiós a los tiempos de la comida barata
Los ciclos económicos de alza y baja en los precios de los granos básicos presentan una oportunidad histórica para ser aprovechada por los productores hondureños de maíz.
Honduras
- Iván Vásquez
Honduras
- Iván Vásquez
El agro hondureño se encuentra entre el riesgo y la oportunidad ante un incremento de los precios y la demanda mundial de alimentos. Para producir cada kilo de carne de res, cerdo o de pollo que consumirá este día con su familia, se destinaron tres kilos de maíz.
En Honduras se produjo entre 2002 y 2007 un promedio anual de 11.33 millones de quintales de maíz, pero es necesario importar 9.5 millones para procesar alimentos para consumo animal.
Las constantes variaciones de los precios internacionales de los alimentos en los últimos dos años permite proyectar a los economistas locales e internacionales que se terminó el tiempo de la comida barata.
Casamiento
El gerente del Instituto Hondureño de Mercadeo Agrícola (IHMA), Obdulio Chévez, sostiene que el estimado de la cosecha de maíz y frijol rojo será suficiente para cubrir la demanda interna, pero los precios no se parecerán a los cotizados hace dos años.
La reserva estratégica de maíz registra en la actualidad unos 119,000 quintales y unos 21,000 quintales de frijol rojo, que han permitido mantener el precio de la medida de frijol a 70 lempiras en las tiendas de Banasupro.
A criterio de Chévez, casi 500,000 quintales de frijol correspondientes a la cosecha de primera saldrán al mercado a finales de agosto y a mediados de septiembre. "Es probable que debido a los altos precios de los fertilizantes se cotice el quintal de frijol hasta 1,100 lempiras, pero es muy difícil que ese precio disminuya, porque sería una falta de estímulo para los productores. Creemos que la libra de este grano se cotizaría entre 12 y 13 lempiras", dijo el funcionario.
El ministro de Agricultura, Héctor Hernández, proyecta para este año una producción de un millón de quintales de arroz, pero es muy probable que esa meta tampoco se cumpla, según apreciaciones de los importadores de este grano básico. El promedio anual de producción registrado entre 2002 y 2007 asciende a los 340,350 quintales de arroz.
El gerente del IHMA sostiene que este año se dependerá de las importaciones tradicionales de arroz. El sector molinero comparte ese criterio.
El mercado
El rector de la Escuela Agrícola Zamorano (EAP), Kenneth L. Hoadley, explica que una serie de factores disparan el alza al precio de los alimentos agrícolas, ya sean producidos en el ámbito local o importados.
Entre los principales aspectos se encuentra el incremento del ingreso económico en países emergentes como China, India y Brasil. El consumo promedio de carne registrado entre los 1,313 millones de chinos oscila entre 20 y 50 kilos durante el período comprendido entre 1985 y 2007. Eso quiere decir que cada habitante elevó el consumo de granos en 90 kilos, gracias a un alza en sus ingresos económicos de un 9 por ciento. La India proyecta un incremento de los ingresos en 5.5 por ciento durante los próximos 25 años, eso quiere decir que se demandará más arroz, leche, vegetales y se incrementará en 100 por ciento el consumo de carne y 300 por ciento el de granos. Hoadley explicó que el consumo humano de granos crece en relación a la población, pero el consumo total de granos se eleva con un alza en los ingresos.
Biocombustibles
El rector del Zamorano recordó que Europa y Estados Unidos mantienen su meta a mediano plazo de sustituir un 10 por ciento del consumo nacional de gasolina por etanol, combustible natural procesado con maíz. EE UU destinó en 2002 unos 15 millones de toneladas de maíz para producir etanol y en 2007 convirtieron 85 millones de toneladas del grano amarillo en biocombustibles. Esta cifra superó el total de las exportaciones de EE UU durante el referido año y se tendría que duplicar las cifras para lograr la meta de sustituir el 10 por ciento del consumo de gasolina.
¿Cuánto se pagó?
El precio del bushel de maíz equivalente a 55.48 libras se ha cotizado de manera histórica entre 2 y 2.50 de dólar, pero en julio del presente año superó los siete dólares.
El precio promedio para el bushel de frijol soya ha sido de 5 dólares, pero este año llegó hasta 15 dólares.
El precio del bushel de arroz se cotiza alrededor de 20 dólares, cuando la tarifa tradicional es de 6. El costo del bushel de trigo se cotizó en 7.50, el doble del precio promedio. En las últimas semanas se reporta una importante disminución en el precio de estos alimentos, que coincide con una merma de 30 dólares al precio del barril de petróleo, que en la actualidad se cotiza en 113 dólares.
La estrategia
Hoadley expresó en el marco del Segundo Congreso Industrial, efectuado por la Asociación Nacional de Industriales, que Honduras tiene los rendimientos de producción de maíz más bajos de Centroamérica, pero que en el plazo de tres años se puede sustituir las importaciones de 9.5 millones de quintales de ese grano. Recomienda al gobierno no imponer controles de precio, invertir en investigación y tecnología, así como destinar líneas de crédito para los productores.
miércoles, 6 de agosto de 2008
Estanflación
31 Julio 2008
El artículo que transcribo al final de este comentario transmite una explicación bastante didáctica sobre la estanflación; sin embargo, y como la economía no es una ciencia exacta debido al componente humano de la misma yo opino que la estanflación actual tiene un “componente muy humano” que no está recogido en el mismo y que se refiere a uno de los Pecados Capitales que más ha alentado el neoliberalismo … ¡la AVARICIA!.
Como he escrito en repetidas ocasiones, las leyes económicas que el bueno de Adam Smith nos legó estaban basadas en las observaciones que hizo en base a la sociedad en la que vivía; pero esa sociedad no es la misma que la sociedad que existe en el siglo XXI en la que se han perdido un montón de valores morales.
Si aplicamos la razón, y esas leyes económicas, ante la caída del consumo [demanda] debería producirse una caída de los precios; sin embargo, no es así. ¿Porqué?.
Para mi, la respuesta no tiene dudas …. ¡por la avaricia de los empresarios que ante la declinación de la demanda, y por ello de las ventas, suben los precios pues quieren obtener, cuando menos, los mismos beneficios. En todo caso está claro que el ¿ libre mercado ? se ha convertido en una farsa.
No hay que olvidar en ningún momento que los precios no sólo están regidos por el binomio demanda-oferta, sino que hay un componente “personal” del empresario que decide el monto del beneficio a obtener con sus productos. Es por ello que la inflación no siempre y no sólo se produce por una presión objetiva de la demanda, sino que por una decisión “humana” del dueño de la mercancía.
Junto a lo descrito se produce frecuentemente una falsedad más al decir que los aumentos salariales producen inflación. Eso podría ser así, tal vez, en los países más desarrollados, pero en los países subdesarrollados en los que el salario es de subsistencia, y por ello la capacidad adquisitiva está bajo mínimos, tal aseveración es un disparate que sólo busca aumentar los beneficios empresariales por la vía del trabajo cuasi esclavo.
Hay que recordar que el fenómeno de la deslocalización de empresas no se produce de una forma caprichosa debida al espíritu aventurero de los dueños de las mismas; se produce, precisamente, por la búsqueda de fuerza de trabajo más barata que proporcione un aumento de las cuentas de resultados de las compañías.
Claro que esa táctica, a la larga, lo que produce es una disminución de la capacidad adquisitiva en los países de origen de dichas empresas, que son, a su vez, los países de destino de las mercancías producidas en otras latitudes ya que los empresarios están deslocalizados para producir pero no lo quieren estar para vender sus productos [una camiseta que les cuesta 5 dólares en donde la fabrican la venden a 50 dólares en sus países de origen]. Esa disminución de poder adquisitivo, que ya se está visualizando en la actualidad por un evidente aumento del desempleo en la mayoría de los países desarrollados, está generando un bajón en las ventas y con ello que muchas empresas enfrenten serias dificultades financieras, que también se comienzan a visualizar con el aumento de las quiebras y las suspensiones de pagos.
Miguel de Arriba
En la cuerda floja de la estanflación
La estanflación -calco del inglés «stagflation», palabra compuesta a partir de «stagnation» (estancamiento) e «inflation» (inflación) indica el momento o coyuntura económica en que, dentro de una situación inflacionaria, se produce un estancamiento de la economía y el ritmo de la inflación no cede. Según ciertos observatorios económicos, ese es ya el cuadro que presenta España, uno de los más difíciles de encarar.
Estanflación es un término que fue acuñado en 1965 por el entonces ministro de Finanzas británico, Ian McLeod, quien, en un discurso ante el Parlamento formuló la siguiente definición: «Es la situación económica que indica la simultaneidad del alza de precios, el aumento del desempleo y el estancamiento económico, entrando en una crisis o incluso recesión».
España no está técnicamente en recesión, situación que requiere encadenar dos trimestre consecutivos de crecimiento negativo, pero sí se encuentra la borde del «crecimiento cero», según el cálculo semioficial que ayer anticipó el Banco de España y que por lo general coincide con el oficial del Instituto Nacional de Estadística. Con la inflación por encima del 5 por ciento y por ahora sin remitir, el diagnóstico se aproxima a la «estanflación», considerado uno de los peores escenarios económicos posibles por la dificultad de su manejo y corrección. Las políticas monetarias y fiscales que suelen utilizarse para dinamizar una economía recesiva empeoran el componente inflacionario de la estanflación y las políticas monetarias restrictivas que se utilizan para combatir la inflación tienden a profundizar y ampliar su componente recesivo.
La estanflación distorsiona completamente los mercados y coloca a los gobiernos y a sus bancos centrales en una posición muy delicada. En la estanflación la recesión suele ser parcial, registrándose simultáneamente el decrecimiento de algunos sectores, como la producción de bienes, junto al crecimiento de otros sectores, como la producción de servicios. Si se trata de una economía relativamente abierta y la inflación viene acompañada de un proceso de devaluación, puede registrarse una contracción de las actividades que consumen divisas y una expansión de las que generan divisas. Esto representa un desafío enorme para las autoridades pues reciben señales mixtas y contradictorias sobre la economía que hacen muy difícil decidir qué políticas aplicar, en qué secuencia y en qué momento tomarlas. «Es lo peor de los dos mundos», dicen muchos economistas.
Aunque las recesiones pueden tener causas internas o externas, la estanflación siempre es de origen interno, «la inflación es siempre y en todas partes un fenómeno monetario» y quienes manejan las monedas soberanas son las autoridades monetarias de cada espacio. En el caso español, como ocurre para toda la zona euro, esa autoridad monetaria no es nacional, sino el Banco Central Europeo (BCE), cuyo mandato primigenio es luchar contra la inflación. La política monetaria está fuera del alcance del Gobierno. La otra herramienta básica de política económica, la fiscal, también está limitada por las obligaciones comunitarias de estabilidad presupuestaria.
En cualquier caso, la estanflación se convierte en un dilema para las autoridades que sí manejan los flujos monetarios, que debe elegir entre las medidas normalmente usadas para incrementar el crecimiento económico y aumentar, por tanto, una inflación o políticas para luchar contra la inflación que reducen la actividad en una economía en situación de paro. Un ejemplo diáfano: la estrategia de reducción de los tipos de interés está generalmente indicada para reanimar el consumo y la inversión y, por tanto, puede contribuir a superar el estancamiento económico, pero a la vez repotencia las tensiones inflacionistas. Otro caso: subir los tipos, como ha venido haciendo desde 2005 el BCE, puede contribuir a contener la inflación, pero coarta la expansión del crecimiento.
Fuente: La Nueva España
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