viernes, 18 de julio de 2008

Estrategias futuras de desarrollo rural 26 de octubre de 2005 ESTRATEGIAS FUTURAS DE DESARROLLO RURAL. DESAFIOS POLITICOS, SOCIALES Y CULTURALES

RESUMEN
Por: Ricardo Dávila Ladrón de Guevara
ESTRATEGIAS DE DESARROLLO RURAL
Una propuesta de estrategias de desarrollo rural para América Latina debe partir de entender el cambio que ha sufrido el medio, el que se puede definir en término de seis aspectos primordiales, el cual ha sido ocasionado por el modelo de desarrollo global imperante. Cuatro de ellos, como lo plantean Pérez y Farah (2002), son relativos a los siguientes aspectos“Demográficos: como resultados del éxodo masivo en los años sesenta y setenta… en América Latina, …en especial en la zona andina, el problema es la alta densidad de la población con una escasa cantidad de tierra disponible…ha disminuido drásticamente la tasa de natalidad.Económicos; que se originan en parte por la pérdida de importancia de la producción agropecuaria en el conjunto de las economías nacionales y las diferentes reformas y medidas económicas que se han implantado para favorecer la aplicación de los modelos de desarrollo.Institucionales; ha habido grandes transformaciones en la concepción del papel del Estado, en las relaciones entre lo público y lo privado, y en las funciones de lo local, lo regional, lo nacional y lo supranacional. Se ha dado gran importancia a la descentralización política, al asignarle un mayor poder a lo local y regional.Ambientales; la degradación de los recursos naturales, la contaminación del ambiente y la pérdida de servicios ambientales se han incrementado a tasas cada vez mayores…” (Pérez y Farah, 2002; 11-12).Los otros dos aspectos importantes del cambio producido se exteriorizan, de un lado, en el cambio producido en los sistemas productivos agropecuarios que se traduce en la pérdida progresiva de la autonomía alimentaría (Barkin, 2001) y, de otro lado, en el cambio en la política de comercio exterior que se ha producido en la mayoría de los países de la región, expresado en el efecto liberalizador que ha conducido a menores regulaciones arancelarias para los productos agropecuarios y la desaparición de subsidios para este tipo de producción (Teubal, 2001).Además, como lo plantea Pérez (2001), se necesita romper el paradigma económico estrecho en el cual se ha ubicado el papel del sector, según el cual se le entiende principalmente como proveedor de materia prima para los procesos industriales, generador de divisas, de capital y de alimentos para los habitantes de las ciudades, para poder impactar la política y las instituciones y de esta manera propiciar un desarrollo equilibrado. Todas estas situaciones de cambio conducen necesariamente a entender que el modelo de sociedad rural en América Latina está en crisis, la que se puede visualizar ordenada en cinco grandes manifestaciones, que son las siguientes según Pérez, (2001; 21):a. Crisis de la producción y orientación; que se expresa en que la organización social del medio rural está amenazada por los patrones de consumo actual y los sistemas productivos que conllevan dichos patrones y que conducen a que el agricultor se debata frente a tres aspectos, la manutención de la familia, la competitividad comercial y la dificultad en la toma de decisionesb. Crisis de población y poblamiento; que se traduce en cuatro aspectos básicos; la desmotivación del habitante rural, el envejecimiento de la población que se queda, el impulso a un sentimiento de desprestigio social de la actividad agrícola y la migración de los jóvenes.c. Crisis de las formas de gestión tradicionales; que se enuncia como el cambio en la costumbre del agricultor de decidir con base en la intuición y la imitación a depender, para la toma de decisiones, de las políticas internacionales y nacionales, de las señales de mercado y de la competitividad empresarial.d. Crisis en el manejo de recursos ambientales; manifestada en el deterioro de los suelos, el desperdicio y contaminación de las aguas, la deforestación de los bosques, problemas que pueden ser solucionables teniendo en cuenta la presencia del agricultor en el medio rural, en lugar de seguir ignorándolo.e. Crisis en las formas tradicionales de articulación rural; traducida en cambios sustanciales en al institucionalidad rural, en donde el papel de instituciones tradicionales ha cambiado o han desaparecido.Esta situación de crisis generalizada, se da en medio de un proceso de globalización que implica la necesidad de una inserción del sector a la economía global buscando mejores condiciones, contando con unas estructuras estatales corruptas e incapaces de impulsar el desarrollo necesario para esta articulación y una lógica de mercado basada en una acumulación inagotable de capital, con lo cual se crea un ambiente amenazante para el sector.Este primer aparte se puede concluir sintetizando en tres aspectos fundamentales aquello que conviene tener en cuenta al momento de pensar en una propuesta de estrategia para el desarrollo rural futuro de la región. Estos aspectos se refieren a; 1. La necesidad de reconocer el fracaso de los modelos de desarrollo rural y global aplicados en la región, en especial a partir de los últimos cincuenta años.2. El efecto negativo y crítico que el modelo neoliberal imperante ha producido en la región, en términos del desmejoramiento creciente de las condiciones de vida de la población, tanto rural como urbana, la concentración de la riqueza y la propiedad, la inequidad en los términos de intercambio internos y externos y el impacto ambiental negativo.3. La necesidad de búsqueda de modelos de desarrollo alternativos o diferentes que conduzcan realmente al mejoramiento de las condiciones de vida de la población valorando sus formas de vida y reconociendo sus capacidades y habilidades productivas y creativas, produciendo un efecto equilibrador que elimine las asimetrías que caracterizan las relaciones que se dan en el quehacer económico, social y productivo que se vive en la región. Se tiene que evitar repetir el fracaso acaecido hasta el momento.
LA PROPUESTA DE LA ESTRATEGIA FUTURA DE DESARROLLO RURAL
Habiendo planteado la perspectiva global que se vislumbra en América Latina y teniendo precisados los cambios fundamentales que se han producido en la región y las causas generales que los han generado, se entra en este aparte a proponer una serie de estrategias que se consideran las adecuadas para orientar los proyectos y programas de desarrollo rural que a futuro debe abordar América Latina. Estas estrategias se pueden condensar en seis planteamientos básicos. Que son:Una nueva concepción de lo rural; el primer paso a dar tiene que ver con recomponer una visión donde lo rural no es solamente lo agrícola, o lo atrasado o donde se lleva a cabo la producción primaria “…Así, lo rural trasciende lo agrario y, por lo tanto, los programas y proyectos de desarrollo rural no pueden ser sólo agropecuarios, sino que deben involucrar todas las actividades rurales…” (Pérez y Farah, 2002; 12).Lo anterior conduce a concebir el medio rural como una entidad socioeconómica en un espacio específico conformado por cuatro componentes básicos: “… Un territorio que funciona como fuente de recursos naturales y materias primas, receptor de residuos y soporte de actividades económicas.Una población que, con base en un cierto modelo cultural, practica actividades muy diversas de producción, consumo y relación social, formando un entramado socioeconómico complejo.Un conjunto de asentamientos que se relacionan entre sí y con el exterior mediante el intercambio de personas, mercancías e información, a través de cambios de relación.Un conjunto de instituciones públicas y privadas que vertebran y articulan el funcionamiento del sistema, operando dentro de un marco jurídico determinado…” (Ramos y Romero, 1993; 17), citado por Pérez (2001; 23).Pero lo fundamental de esta nueva visión es que se asuma como una estrategia de desarrollo rural, que permita superar el paradigma neoliberal, proponiéndose como un desarrollo popular sustentable entendiendo que“…La sustentabilidad es…una lucha por la diversidad en todas sus dimensiones….es un proceso, más que un conjunto de metas bien específicas. Implica la modificación de un proceso en la naturaleza, la economía y la sociedad…” (Barkin, 2001; 84-85)Esta nueva visión de lo rural significa, entonces, una perspectiva en la cual se deben tener en cuenta la existencia de nuevas funciones de los espacios rurales, que para Pérez y Farah (2002)“… se constituyen en una vía posible a su reequilibrio y desarrollo. Destacamos los siguientes: Equilibrio territorial…Equilibrio ecológico y producción de recursos y servicios ambientales…Producción de alimentos limpios y orgánicos….Usos agrarios no alimentarios….Establecimiento de agroindustrias y empresas manufactureras… Espacio para actividades de esparcimiento y recreación al aire libre…Reconstrucción cultural y del patrimonio histórico…manejo de recursos colectivos…” (Pérez y Farah, 2002; 23-24)Para Cárdenas (2004), esta manera de concebir la ruralidad significa que“… Comprender <…> la problemática rural no sólo implica entender el sistema rural al interior y con sus componentes, sino como un sistema abierto que intercambia flujos con otros sistemas como el urbano, y donde por múltiples razones históricas el volumen de esos flujos es cada vez mayor…” (Cárdenas, 2004; 235)Lo que conduce a comenzar a usar un nuevo concepto, el de Sistemas Complejos Adaptativos (SCA) que, habiéndose comenzado a usar de manera exploratoria en problemas de la realidad social, ecológica, neuronal, física o química, no se ha trabajado en cuanto a la problemática rural, como lo manifiesta Cárdenas (2004; 233) y que permite comprender los problemas de la relación hombre-territorio.Sin embargo y con el ánimo de que estas nuevas propuestas de estrategia puedan convertirse en realidades, es necesario tener en cuenta las advertencias que hace Kay (2004)“… cuando la NR se utiliza como estrategia para construir una nueva realidad rural es cuando presenta mayores problemas. En este caso, muchas veces se persiguen objetivos que son contradictorios; además no se examina suficientemente la viabilidad de la propuesta. Por ejemplo, ¿es posible combinar la sustentabilidad ecológica con la competitividad?, ¿en qué medida es compatible esta visión de la NR con la liberalización? y ¿cuan factible es la propuesta de la NR dentro de la globalización? Muchas veces tampoco se explica con suficiente claridad el apoyo estatal e internacional que requerirán tales propuestas y, menos aún, se calcula el costo económico y las fuentes de financiamiento para tales medidas. Lamentablemente, el sector rural de ALC no tiene el mismo apoyo gubernamental y financiero que tiene la UE y no es factible que lo tenga en un futuro previsible…” (Kay, 2004; 86-87)La revalorización de lo rural; La importancia del sector rural se plantea de manera clara y precisa en toda la literatura relacionada con este tema. Por ello, para que esta revalorización de lo rural pueda convertir se una estrategia futuro, para el desarrollo rural, la debemos tomar en cuenta utilizando la idea que desarrolla Pérez (2001), en la cual se precisan tres elementos que esta revalorización debe contener“… La revalorización de lo rural parte del supuesto de que no sólo existe, sino de que es de suma importancia para la sociedad y la economía en su conjunto. La revalorización más importante sería, entonces, la cultural: la visión de lo rural como una nueva, aceptable y mejor alternativa de vidaPero también hace falta una revalorización sociopolítica de lo rural. Hay que partir de la transformación de las viejas estructuras de poder local y de las formas de dominación como efecto parcial de las reformas constitucionales y de los procesos de descentralización desarrollados como parte del modelo globalUn tercer elemento es el cambio en las demandas colectivas…es cada vez más claro que las demandas colectivas se enfocan hacia la exigencia de servicios, infraestructuras y participación en la sociedad civil…” (Pérez, 2001; 25)Dada la importancia que el campesinado tiene en la mayoría de los países de América Latina es necesario, en este proceso de revalorización de lo rural, considerarlo como gestores de sistemas sociales y productivos complejos y no como actores atrasados. Como dice Barkin (2001)“… Históricamente, los habitantes rurales nunca han sido “sólo” agricultores, o productores especializados en cualquier producto. Más bien, las comunidades rurales fueron caracterizadas por la diversidad de sus actividades productivas en las que se comprometen para asegurar su subsistencia; son comunidades de administradores de sistemas complejos de recursos. Fue sólo la aberración de transferir modelos de agricultura comercial a la teoría del desarrollo del tercer mundo lo que contribuyó a menospreciar el carácter multifacético de los sistemas locales de producción tradicionalLa diversificación productiva tiene que relacionarse con el patrón de necesidades y recursos locales. En la medida en que la gente no esté involucrada en el diseño e instrumentación de programas que le aseguren sus propias necesidades de consumo, tendrá menos conciencia del impacto de sus demandas sobre el resto de la sociedad y del ambiente natural…” (Barkin, 2001; 87)Una concepción de largo plazo; Como se ha venido anotando anteriormente, la situación crítica del medio rural en América Latina se debe, en buena parte a la aplicación en el mediano y largo plazo de modelos de desarrollo inadecuados a nuestra realidad concreta. Por esta razón, una estrategia necesaria para revertir el estado de la cuestión rural en la región, tiene que desenvolverse en un ámbito de tiempo de las mismas características, si lo que se pretende es revertir el sentido de la tendencia que marca el desarrollo actual de la sociedad latinoamericana. Por esta razón, esta concepción del tiempo pretende: • Que se entienda que los nuevos enfoques que se plantean tienen antecedentes en teorías previas lo que busca evitar entrar en las modas que impulsan instituciones y personas, proponiéndolas siempre como las soluciones a los problemas que modas anteriores desarrollaron.• Posibilitar un abordaje interdisciplinario de los estudios rurales (Kay, 2005) que sea coherente con la comprensión de que la cuestión rural es un fenómeno complejo que implica un abordaje desde diferentes ópticas y no solamente desde una única perspectiva.• En cuanto a la acción a desarrollar que esta se conciba como un proceso y no como una serie de acciones puntuales, muchas veces descoordinadas y contradictorias, unas de otras.• Si se pretende que haya transformaciones que conduzcan a una mejora de la competitividad del productor rural, una concepción de mediano y largo plazo es inevitable.Una propuesta de desarrollo de carácter participativo y sustentable; también ha sido evidente que el fracaso de los modelos aplicados se debe, en buena parte, a que para su aplicación y desarrollo no se tuvo en cuenta, para nada, a la población supuestamente beneficiaria. Además, si consideramos que la propuesta de desarrollo que se proponga sea sustentable, se debe tener en cuenta que“… La sustentabilidad involucra la participación directa. Si existe una constante en la bibliografía en el área, es el reconocimiento de que el movimiento ha surgido de las bases populares…” (Barkin, 2001; 87)Es incuestionable que un factor de éxito es el de integrar de manera directa a los beneficiarios en las propuestas a desarrollar, pero esta participación exige ciertas características si se desea que la participación termine por beneficiar a todos, en especial que“… quienes detentan el poder se den cuenta de la necesidad de integrar a la gente dentro de las estructuras reales de poder con el fin de confrontar los principales problemas de nuestro tiempo…También involucra la participación activa de la gente, a los efectos de que entienda la dinámica de los sistemas naturales y oriente el rediseño de los sistemas productivos… Es un enfoque basado en la movilización política…la necesidad de la participación democrática efectiva en el diseño e instrumentación de los proyectos…” (Barkin, 2001; 88-89)Por lo tanto la participación propuesta lo que pretende es que se impulse y apoye un proceso de desarrollo que surja desde abajo, permitiendo una mayor comprensión de la realidad de los beneficiarios, al valorar adecuadamente sus estrategias de vida, sus costumbres y sus valores, reconociendo lo que estos poseen y por ello apreciando, adecuadamente, la participación local.Y lo sustentable se fundamenta en la convicción bastante generalizada de que los actuales sistemas de producción y los patrones de consumo atentan directamente contra la continuidad de nuestras organizaciones sociales y que se necesita“…una estructura diferente, más acorde con las posibilidades de la tierra para mantener y reproducir la vida…<…> en el análisis final, descubrimos que en las condiciones presentes la misma acumulación de riqueza crea pobreza… la sustentabilidad es entonces una lucha por la diversidad en todas sus dimensiones…” (Barkin, 2001; 83-84)Por ello, para revertir la tendencia que apunta hacia la concreción de cambios profundos en la vida social y económica de los pobladores rurales, se necesita de una estrategia que combine la participación de las comunidades implicadas con una propuesta de desarrollo sustentable, en la que se cuente con ellos mismos, de manera tal que los cambios que se deben producir puedan ser monitoreados dentro de sus propias perspectivas y capacidades, teniendo en cuenta, tanto sus conocimientos y saberes que les han permitido sobrevivir a los tiempos pasados, como sus propias propuestas de cambio y adecuación a las nuevas realidades.Una consideración de políticas públicas sectoriales enmarcadas en la política macroeconómica; para la elaboración de una propuesta de política que recoja la experiencia vivida en la región y que apunte a superar los errores cometidos en el pasado, se ha considerado adecuado aprovechar los resultados conseguidos en un curso a distancia sobre desarrollo rural que se dictó en el marco del proyecto FODEPAL , el cual reunió a un grupo de 45 profesionales de la región, vinculados a instituciones públicas y privadas del ámbito del desarrollo rural y agrario de América Latina.Este grupo de profesionales, participaron en extensos debates estructurados por los profesores responsables del curso, en torno a aspectos clave de los contenidos del curso, habiendo llegado a las siguientes conclusiones (Bandeira, Atance y Sumpsi, 2003, 133-134):“…La búsqueda de un nuevo modelo de intervención estatal que se sitúe en un punto intermedio entre el paternalismo de los años cincuenta a los setenta y el laissez faire de los ochenta, junto a los nuevos programas y proyectos de desarrollo local, que enfatizan la participación de la población y la necesidad de un enfoque territorial, son pasos importantes, pero todavía se requiere un gran esfuerzo adicional en al menos cuatro aspectos para poder tener éxitos tangibles en la disminución de la pobreza rural de América Latina:1. Elaboración de estrategias que integren y coordinen políticas estables de distinto ámbito geográfico (internacional, nacional-regional y local), tipo (territorial y sectorial), función (económica-productiva y social) y plazo (corto y largo). Es decir, entendemos que todos estos tipos de políticas son necesarias, debiéndose establecer el mix óptimo en función de la situación y los objetivos específicos perseguidos en un territorio concreto, pero la posibilidad de éxito de cada una estará en función de su grado de complementariedad y coordinación con el resto de políticas.2. Importancia de establecer mecanismos institucionales estables, consensuados, basados en la participación de los representados de los distintos intereses (gobierno, empresarios, trabajadores, indígenas, ciudadanos excluidos, etc.) y que se cumplan. En este último sentido (su cumplimiento) habrá que incrementar los esfuerzos en cuanto a transparencia y publicidad, control y evaluación externa de la ejecución de los programas, desarrollar incentivos tanto positivos como negativos para losa gentes participantes en los programas y potenciar el sistema de judicial.3. Fortalecimiento económico y técnico de los organismos más débiles, que normalmente son las organizaciones civiles (y en algunos casos los gobiernos locales), para que puedan participar de manera efectiva en el diseño, gestión y control de la ejecución de las políticas públicas…” (Bandeira, Atance y Sumpsi, 2003; 133-134).Si bien el grupo añade una cuarta conclusión relativa a la transferencia de los principios y elementos básicos de la iniciativa europea LEADER a América Latina, esta no se toma en cuenta para la propuesta de la estrategia de política que se recomienda para la región, para evitar que estas nuevas propuestas corran la misma suerte de las propuestas anteriores, que transplantaban una visión desarrollista y acrítica a una realidad concreta bien diferente, tanto en aspectos sociales, culturales, políticos y económicos como físicos, geográficos, ambientales, etc., y que podría conducir a un nuevo fracaso, en tanto no se haya desarrollado una masa crítica lo suficientemente fuerte como para hacer una valoración adecuada de esta experiencia y, antes de transferir o adoptar la experiencia, valorar las capacidades propias de los pobladores del territorio rural en la región para elaborar su propio modelo de desarrollo y la capacidad que tienen para valorar los aportes que viene del exterior.

jueves, 17 de julio de 2008

Crisis de Abastecimiento Alimentario: El fracaso del modelo neoliberal para la producción y comercialización de comida.

Por J. Guerra
A la preocupación por la crisis energética y ambiental se suma la crisis de abastecimiento alimentario. Para nosotros el problema no es de escasez sino de acceso, no es tanto una cuestión de la cantidad de comida producida (en América Latina se produce tres veces más alimentos de los que se consume), sino acerca de para qué se utilizarán los terrenos productivos, quién producirá la comida, como se organiza la distribución, como se distribuyen las ganancias y quiénes tendrán acceso a la comida. Por ejemplo, mientras que la gente madruga para hacer largas filas para comprar el arroz “Compita”, los supermercados están abarrotados de arroz. Entonces de que “escasez” estamos hablando?.
La llamada “crisis alimentaria” tiene causas coyunturales: el aumento del consumo de alimentos en economías emergentes como China e India; el aumento en la producción de agrocombustibles que afecta la producción de alimento; el aumento del precios de los combustibles y de los insumos utilizados para la producción de alimentos. Por otra parte tiene causas estructurales: menor inversión en la agricultura, en investigación agropecuaria, en infraestructura de riego y caminos de producción, especialmente en los países en desarrollo, y políticas agrícolas que privilegiaron producción para la exportación en detrimento de la producción de alimentos para el mercado interno.
No menos importante es la especulación con los precios internacionales de materias primas y alimentos en la cual las transnacionales de los alimentos también tienen grandes inversiones (una docena de compañías claves, aliadas a unas 40 empresas medianas, dominan la cadena alimenticia en cuya cúpula se encuentra el cártel de las seis trasnacionales de granos: Cargill, Continental CGC, Archer Danields Midland (ADM), Louis Dreyfus, André y Bunge and Born). La ONU ha pronosticado que los precios globales de la comida van a aumentar a razón de 20-50% para el 2016. La FAO señaló que los productos alimenticios subieron un 23% a nivel mundial entre el 2006 y 2007. Los granos aumentaron un 42%, los aceites 50% y los lácteos un 80%. Así, el precio del arroz aumentó en un 75% entre febrero y abril de 2008 mientras que el precio del trigo aumentó en un 120% durante el mismo periodo. Lo mismo ocurrió con otros productos básicos como la soja, el maíz, el aceite, la leche, la carne y otros.
Las alzas en los alimentos básicos afectan de peor manera a los pobres en zonas urbanas, ya que el acceso a la comida es precario y se ven forzados a gastar un porcentaje más alto de sus ingresos totales en darle de comer a sus familias. Como respuesta al desabastecimiento y al incremento de los precios se generalizan las protestas en Haiti, Bolivia, Egipto, Camerun Indonesia, Filipinas, Costa de Marfil, Mozambique, Etiopia, Tailandia y Pakistan.
Esta crisis que amenaza la seguridad alimentaria de millones de personas, es el resultado directo del modelo neoliberal del Consenso de Washington, formulado por el FMI y el Banco Mundial y aplicado por los sucesivos gobiernos en los últimos 20 años. En nuestro país, la demagogia se repite sin soluciones de continuidad, con discursos que siempre tienen a los pobres y al ambiente como centro de las preocupaciones pero manteniéndolos alejados de las decisiones. Necesitamos un paradigma alternativo de desarrollo agrícola, uno que propicie formas de agricultura ecológica, sustentable y socialmente justa. Rediseñar el sistema alimentario hacia formas más equitativas y viables para agricultores y consumidores requerirá cambios radicales en las fuerzas políticas y económicas que determinan que se produce, como, donde y para quien. Solo un cambio renovador hacia una democracia participativa nos salvara a todos, de lo contrario pereceremos juntos.

BCIE otorga $60 millones para alimentos Redacción (diario@elheraldo.hn)

Tegucigalpa
El Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) concedió ayer 60 millones de dólares a Honduras para que los dedique a aliviar la crisis alimentaria que se vive en el mundo por los altos precios de los granos básicos.Igual suma se destinará al resto de los países de la región, para totalizar 300 millones de dólares.
El presidente Manuel Zelaya Rosales, en su condición de presidente pro témpore del Sistema de la Integración Centroamericana (Sica), recibió los recursos de mano del titular del BCIE, Nick Rischbieth.Se pondrán en "disponibilidad inmediata" 10 millones de dólares a fin que se destinen a prevención de emergencia alimentaria en un primer momento.
Rischbieth indicó que 40 millones se pondrán en fideicomiso para financiar la producción de granos básicos, mientras los restantes 10 millones de dólares se destinarán para financiar activos como sistemas de riego y silos.El presidente Zelaya agradeció al BCIE en nombre de todas las naciones del área.

miércoles, 16 de julio de 2008

Crisis de alimentos es una oportunidad para el desarrollo de la agricultura

La Sede Central del IICA en Costa Rica acogió un taller de expertos en el que se analizaron las bases de una propuesta que se presentará en la próxima Cumbre de las Américas.


Expertos de diversas organizaciones internacionales y centros académicos de todo el hemisferio coinciden en que la crisis ocasionada por el aumento en los precios de los alimentos debería percibirse como una oportunidad para la agricultura del continente americano.
Del total de la producción mundial de alimentos, América genera el 25% de los cereales, el 34% de las oleaginosas, el 25% de las frutas, el 11% de las raíces y tubérculos, el 31% de la carne y el 24% de leche (Fuente: IICA con datos de FAO). Por considerarse una potencia productora de alimentos, América podría aprovechar la actual crisis de precios.
"No hay crisis en la agricultura, sino un agravamiento de la pobreza y otros problemas estructurales, por el alza en los precios de los alimentos básicos y de la energía. Las consecuencias de seguir hablando de una crisis pueden ser muy negativas e ir, desde ahuyentar las inversiones del sector, hasta crear instituciones para solucionar una situación inexistente”, manifestó el economista agrícola y el presidente de la consultora Servicios Internacionales para el Desarrollo Empresarial (SIDE), Carlos Pomareda.
Pomareda fue uno de los 40 participantes en el Taller “Contribución de la Agricultura y del Medio Rural al Desarrollo Sostenible y a la Seguridad Alimentaria en el Nuevo Contexto Internacional”, convocado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) en Costa Rica del 8 al 10 de julio, con el objetivo de analizar el papel de la agricultura y "lo rural" en un contexto internacional caracterizado por las alzas, la crisis energética y el cambio climático.

A partir de los diálogos sostenidos durante esos tres días, se obtuvieron insumos que permitirán elaborar una propuesta que se busca sea elevada a la V Cumbre de las Américas (Trinidad y Tobago, 2009), explicó el Coordinador del Taller y Director de Modernización Institucional del IICA, Rafael Trejos.
Se dieron cita funcionarios de instituciones como la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), el Banco Mundial (BM) y el Instituto de Investigación en Políticas Rurales (RUPRI, por sus siglas en inglés) y el IICA.
También tomaron parte especialistas de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (EMBRAPA), la Unidad Regional de Asistencia Técnica (RUTA), y de las universidades de Missouri, Purdue y la Javeriana, de Bogotá.

Veloz alza
Quienes ven en la actual crisis una oportunidad para la agricultura de las Américas, indican que, de ser un sector olvidado, hoy la agricultura está de nuevo en la agenda de los países; y naciones grandes y pequeñas, organismos de cooperación y de financiamiento concuerdan en que las políticas que subvaloraron su importancia y llevaron al desmantelamiento de muchas instituciones, como la extensión agropecuaria, estaban erradas.
De acuerdo con los expertos, el principal problema del incremento de los precios de los alimentos en los últimos dos años no es tanto el nivel alcanzado, sino la velocidad con la que esto ha ocurrido, en una época de bajas reservas a nivel mundial.
Para el Director de Políticas y Comercio del IICA, Julio Paz, “los precios en aumento son solo un síntoma de que algo está pasando tanto en la oferta como la demanda, estas variaciones son solamente una señal de alarma”.
El Coordinador Subregional para América Central de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Deodoro Roca, sostiene que “la crisis ha puesto de manifiesto el tema de seguridad alimentaria, no solo en los países sino en las unidades familiares; lo que tenemos es una crisis de precios que se origina en desequilibrios en la oferta y en la estructura de la demanda, especialmente por la influencia de China e India”.
En años anteriores se produjo un crecimiento similar en el precio de los alimentos; sin embargo, el actual período marca diferencias, pues es la primera vez que se da un alza generalizada de los commodities agrícolas y existe una alta volatilidad de los precios, especialmente de cereales y aceites, comentó Roca.
Con estos aumentos se espera, eso sí, que ingresen más competidores en los mercados internos e internacionales, pues se prevé que aparecerán producciones agrícolas en lugares que anteriormente no eran rentables. Algunas áreas agrícolas marginales posiblemente serán incorporadas a la producción y nuevos productores ingresarán al mercado.
Sin embargo, a nivel micro, los expertos opinan que el impacto final sobre las personas dependerá de si los agentes económicos son productores o consumidores netos de alimentos. En el caso de América Latina, el 80% de la población son consumidores netos, lo que podría significar impactos negativos.
El impacto más profundo será para la población más pobre, que destina un mayor porcentaje de su ingreso económico al consumo de productos alimenticios, mientras su dieta está basada en los alimentos que han subido más de precio.
Para el especialista de FAO, “los avances logrados en reducción de la pobreza y la subnutrición están en riesgo de perderse”. Según CEPAL, un alza del 15% en los precios de los alimentos puede empujar a 10 millones de personas a la extrema pobreza; el Banco Mundial, por su parte, calcula que podríamos tener un retroceso de siete años en el combate de la pobreza de continuar la crisis de precios.
De acuerdo con el ex Director General del IICA y consultor argentino Martín Piñeiro, el alza en los precios de los alimentos podría mantenerse a mediano plazo. "Algunos hablan de una tendencia al alza hasta el 2013, otros hasta el 2015… En el año exacto nos podemos equivocar, pero lo cierto es que la época de alimentos baratos ya terminó".
Los expertos están de acuerdo en que los precios de los alimentos no bajarán a los niveles que tenían antes del 2005, situación que coincide con el incremento de otras materias primas, como combustibles y minerales.
Para ellos, la crisis abre la puerta para crear o reformular políticas públicas que posibiliten la inversión en el sector agrícola y que ofrezcan oportunidades para mejorar la distribución de los productos, y con ello reducir la pobreza en el mundo rural.
Fortalecimiento de la institucionalidad
Para el consultor del Fondo de Población de las Naciones Unidas (PNUD) y especialista en temas vinculados a la Región Caribe, Albert Binger, “el modelo estaba diseñado para una realidad muy diferente, con gasolina barata, alimentos baratos y una inversión baja en agricultura”. La crisis golpea a las regiones de manera diferente, siendo la caribeña una de las más afectadas pues importa casi todos los alimentos que consume (más del 90%, citó Binger).
“Los altos precios en el mercado han estimulado la preocupación por la agricultura. Ahora, los gobiernos están tomando decisiones. Pero faltan políticas que respondan a los problemas estructurales; hemos aplicado políticas inadecuadas, porque la verdad, no tenemos un problema de escasez de alimentos”, afirmó el Director de Desarrollo Rural del IICA, Carlos Jara.
Similar opinión expresó el Economista para Latinoamérica del Banco Mundial, Edward Bresnyan, para quien “estamos en un momento en el que debemos tomar decisiones, la interrogante que me queda es cuán rápido podemos generar opciones sin ocasionar daños”.
En términos económicos, el aumento de precios agrícolas ha creado un ambiente propicio para lograr un término exitoso de la Ronda de Doha, comentó el Director de Políticas y Comercio del IICA, Julio Paz. Esto es "parte del paquete recomendado para enfrentar la crisis alimentaria", dijo.
En materia de políticas públicas, el especialista de la Unidad de Desarrollo Agrícola de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), Adrián Rodríguez; y el investigador de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (EMBRAPA), Decio Luiz Gazzoni, consideran que se deben impulsar estrategias que estimulen, entre otros aspectos, la investigación de cultivos nuevos o mejorados que permitan la producción de biocombustibles a partir de materias primas con alta densidad energética, como la caña de azúcar, lo que permitiría reducir los impactos del cambio climático y asegurar la provisión de energía en el mundo.
Para la Jefa de la Unidad Agrícola de CEPAL, Martine Dirven, “se requiere un paquete básico de asistencia técnica, de crédito y de estímulo al mercado; sin ese conjunto nada individualmente funciona”.
Al concluir el Taller Internacional de Expertos, el Director General del IICA, Chelston Brathwaite, expresó que “estamos frente a una oportunidad que no hemos tenido en cincuenta años. Hay una nueva conciencia sobre la alimentación como un derecho humano y un nuevo reconocimiento de que la estabilidad del planeta pasa por lograr alimentar a una población que ya alcanza los 6 mil millones”.

martes, 15 de julio de 2008

Cepal: Inflación asaltó a Latinoamérica y complicó crecimiento económico de 2009 DPA *

La inflación desbordó a las economías latinoamericanas el primer semestre de 2008, arrastrando a la baja el crecimiento regional para el próximo año, en medio de un alza tanto de los precios del petróleo y los alimentos, como de la pobreza de la población.
Las principales economías del subcontinente, Brasil, Venezuela y Argentina, sucumbieron ante la escalada de precios, con aumentos de hasta 15 por ciento el primer semestre. Sólo México mantuvo su tasa interanual en un moderado 5,3 por ciento.
En Chile, Ecuador y Bolivia la inflación en 12 meses rondó el nueve por ciento a junio, por encima también de las cifras de 2007.
La solución a la crisis no parece cercana y además en Bolivia, Chile, Colombia, Brasil, Perú, Panamá y Venezuela los precios de los alimentos crecieron más que el resto de los productos, según datos oficiales.
En ese escenario, Cepal anticipó que diez millones de personas caerán en pobreza en 2008 y FAO vaticinó un menor crecimiento para 2009, año en que la expansión del producto no superaría el 3,0 por ciento, según cálculos de Cepal.
Para el Banco Mundial, en tanto, la crisis en los valores de los nutrientes durará hasta 2015 e indexará todo el nivel de precios.
"Por ello, la efectividad de las medidas fiscales y monetarias en América Latina dependerá menos de factores internos que de complicaciones internacionales", dijo a DPA Sandra Manolito, experta de la División de Desarrollo Social de Cepal.
Hasta ahora las medidas incluyeron ayuda a campesinos en Costa Rica y México, bonos para los pobres en Chile, control de precios en Venezuela, compras de granos en Nicaragua, suspensión de exportaciones en Brasil y apoyo a privados en Cuba.
Sin embargo, el espiral inflacionario no cesó y golpeó más fuerte a los más pobres, en especial en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, México y Nicaragua, donde la canasta básica de consumo encareció sobre el promedio, según FAO.
Un par de ejemplos. En Brasil, el típico plato de arroz con porotos negros encareció un promedio de 27 por ciento. En Bolivia el pan quintuplicó su precio y en Chile llegó a valer 2,5 dólares el kilo.
En un primer balance, nueve millones de niños de hasta cinco años están hoy desnutridos en la región, de un total de 30 millones que padecen hambre, según FAO, UNICEF y UNESCO.
La gravedad de la crisis, que derivó en protestas de agricultores y transportistas en varios países, sacó finalmente la inflación del ámbito técnico y la instaló en un nivel político, como durante en la década de 1980.
Incluso en Argentina, el gobierno llegó a intervenir el Instituto Nacional de Estadística y Censos, abriendo un debate sobre la manipulación de las cifras entregadas hoy.
De hecho, los privados dicen que el incremento interanual de precios subió al 24 por ciento, pero el gobierno apenas reconoce un cuatro por ciento hasta junio.
Pero más allá de las polémicas, el punto es que la escalada inflacionaria pone a los gobiernos frente a dos caminos: disminuir el gasto público y social o elevar la tasa de interés.
El punto es que ambos caminos tienen efectos sobre la equidad y afectan el potencial de crecimiento, en la medida que están originados por un alza de precios que tiene un horizonte de mediano y largo plazo.
La situación en definitiva traba la opción de elevar prontamente las tasas de crecimiento económico per capita, en una región donde el alza de los alimentos elevará la pobreza a 200 millones de personas en 2008. [Articulo reproducido en La gente, Periódico Digital de la Radio La Primerísima].
* Agencia Alemana de Prensa

Expertos alertan por creciente insatisfacción de la población

El complejo escenario político actual reclama del diálogo y la búsqueda de soluciones, dice el documento que fue presentado a la clase política

El complejo escenario político actual reclama del diálogo y la búsqueda de soluciones compartidas para evitar que se acentúe la insatisfacción creciente de la población.
El consejo precisa en una investigación sobre la situación política actual, preparada por un equipo de consultores que visita el país, entre ellos el uruguayo Gonzalo Kmaid.
Este análisis de la coyuntura política, económica y social, fue expuesto en forma separada a sectores políticos, académicos, representantes de organismos doTexto, objEde gobierno y la sociedad civil, de Tegucigalpa, San Pedro Sula y Santa Rosa de Copán, teniendo como base el diagnóstico coyuntural preparado por Kmaid en el marco del Proyecto de Análisis Político y Escenarios Prospectivos (PAPEP) que impulsa el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
La meta de este Proyecto es contribuir a la búsqueda de caminos que favorezcan los escenarios más deseables y evitar que se pueda ingresar en escenarios negativos que puedan impactar a la gobernabilidad democrática.
El documento analiza las coyunturas políticas, explora los escenarios posibles a corto y mediano plazo, y aporta y discute con la población involucrada, sugerencias para fortalecer la gobernabilidad democrática.
Después de ser socializado con los diferentes sectores para su retroalimentación, se procederá a su publicación y presentación oficial.El diagnóstico dice que los problemas económicos, sociales y la insatisfacción de expectativas de la población son importantes y de larga data.
Insatisfacción creciente
Las dificultades acumuladas conducen a una insatisfacción creciente de la población, que ya se expresa, no solo en las encuestas sino también, en formas nuevas de conflicto social y político.
El diagnóstico realizado afirma que el contexto que se vive hoy es más complejo que en años recientes.
Marco desafiante
El precio del petróleo, la crisis alimentaria internacional, los problemas energéticos, la desaceleración de la economía de Estados Unidos y el endurecimiento de su política migratoria, son -entre otros- factores que señalan un marco desafiante y complicado.
A ello se le suman las tensiones propias de la incipiente campaña electoral.
“En suma, el escenario político es complejo y reclama del diálogo y la búsqueda de soluciones compartidas para dar respuesta a los problemas que enfrenta el país, pues de lo contrario podría impactar más a la democracia y a sus instituciones, lo que en última instancia, terminaría afectando a toda la población hondureña, sin excepciones”.
El documento es el resultado de encuestas de opinión pública, consultas al liderazgo y revisión de fuentes documentales y materiales de prensa, entre otras.
Congreso Nacional reanudará sesiones
Tegucigalpa. El Congreso Nacional concluye este martes 15 de julio el período de receso de las sesiones de la presente legislatura.
Los diputados deberán presentarse para continuar con la agenda de temas pendientes.
Hoy se reunirán algunas comisiones de trabajo para afinar detalles. Se informó que una de las leyes prioritarias a aprobar será la de Telecomunicaciones y de Minería.
El dato
En la presentación del documento estuvieron representantes del Congreso Nacional y de los partidos políticos legalmente inscritos ante el Tribunal Supremo Electoral.

Deben activar sistemas de protección social: BM Por: Iván Vásquez

El encarecimiento de los alimentos puede tener un impacto devastador en Honduras

La emisión de bonos y transferencias económicas será la mejor manera de evitar que la crisis alimentaria tenga un impacto devastador en contra de las familias más pobres de Honduras, indicó el representante del Banco Mundial (BM), Adrian Fozzard.
El funcionario brindó declaraciones en Casa Presidencial durante la firma de un convenio de préstamo por 9.8 millones de dólares para mejorar la calidad de la educación en el país.
Antes del impacto
El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió de manera reciente que Honduras se encuentra a las puertas de ser incapaz de alimentar a su propia población y podría requerir ayuda urgente de la comunidad internacional.
Fozzard, funcionario que está próximo a ocupar un alto cargo en la sede de Washington, recomendó que en este momento se necesita la intervención de los sistemas de proyección social, como el Programa de Asignación Familiar (Praf), que se focaliza en atender a la gente pobre y que permite a las personas recibir un ingreso para efectuar sus compras.
La emisión de bonos y transferencias económicas, así como de otras acciones inmediatas, son otras manera de evitar que esta crisis alimentaria tenga un impacto devastador en las familias más pobres del país.
Para Fozzard, en el corto y mediano plazo, existen varias iniciativas tendientes a desarrollar una política agrícola más clara para elevar la producción y el mercadeo en el sector agrícola, áreas donde se trabaja con el gobierno. “Hace dos o tres semanas aprobamos un nuevo proyecto para apoyar las zonas rurales, vinculado al mercado”, indicó.
Para el mediano y largo plazo, amplió, se deben efectuar inversiones importantes en infraestructura vial y sistemas de mercadeo, que son maneras de revitalizar el sector agrícola.
Barril a 200 dólares
El director del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Benjamín Bográn, indicó que están por cumplirse las proyecciones de técnicos respecto a que en diciembre próximo se cotizará el barril de crudo a 200 dólares.
“Esto se reflejará de manera clara en el precio del galón de diésel y de gasolina. Esta situación no es culpa del gobierno, sino producto de una situación internacional”, dijo.
El presidente de Prograno, Luis Donaire, indicó que el incremento al precio del galón de diésel encarece el flete de los insumos y de los productos agrícolas cuando son trasladados al mercado. Apuntó que se duplicó el precio de una hora de arado efectuado con tractor. El gerente del Ihma, Obdulio Chévez, estimó que el precio del combustible representa más de un 50% del costo de un quintal de frijol.